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21.4.18

TIERRA





22 DE ABRIL DÍA DE LA TIERRA
LA TIERRA (GABRIELA MISTRAL)

Niño indio, si estás cansado, 
tú te acuestas sobre la Tierra, 

y lo mismo si estás alegre, 

hijo mío, juega con ella... 


Se oyen cosas maravillosas 

al tambor indio de la Tierra: 

se oye el fuego que sube y baja 

buscando el cielo, y no sosiega. 

Rueda y rueda, se oyen los ríos 

en cascadas que no se cuentan. 
Se oyen mugir los animales; 
se oye el hacha comer la selva. 
Se oyen sonar telares indios. 
Se oyen trillas, se oyen fiestas. 

Donde el indio lo está llamando, 
el tambor indio le contesta, 
y tañe cerca y tañe lejos, 
como el que huye y que regresa... 

Todo lo toma, todo lo carga 
el lomo santo de la Tierra: 
lo que camina, lo que duerme, 
lo que retoza y lo que pena; 
y lleva vivos y lleva muerto
el tambor indio de la Tierra. 

Cuando muera, no llores, hijo: 
pecho a pecho ponte con ella, 
y si sujetas los alientos 
como que todo o nada fueras
tú escucharás subir su brazo 
que me tenía y que me entrega, 
y la madre que estaba rota 
tú la verás volver entera.

ÁFRICA (JOAN MANUEL SERRAT)
Mi nombre es África... 
Mi nombre es África… 
la que en un tiempo al Edén 
hizo enloquecer de celos 
y hoy me consumen los cuatro jinetes lúgubres 
el hambre, la guerra, 
la peste y las bestias 
que vomitan fuego. 

Mi nombre es África… 
África en carne viva 
África chador rasgado 
África pervertida 
África reloj parado 
Mi nombre es África. 

Mi nombre es África... 
Mi nombre es África… 
Me miras y no me ves, 
o acaso verme no quieres; 
o tal vez donde estés no se escuchen las súplicas 
de mis pobres hijos 
que, igual que los tuyos, 
parieron mujeres. 

Mi nombre es África… 
África manos vacías 
África ojos grandes 
África barriga hinchada 
África piernas de alambre 
Mi nombre es África. 

Mi nombre es África... 
Mi nombre es África 
vagando en un mundo que 
ni me suelta ni me toma; 
descargando en los muelles sur del Támesis, 
vendimiando el Duero, 
barriendo París, 
construyendo Roma. 

Mi nombre es África… 
África pena que canta 
África prisionera 
África que se desangra 
y peregrina en patera. 

Mi nombre es África… 
África muñeca rota 
África clandestina 
África, a la que le brotan 
flores de las espinas. 

Mi nombre es Africa… 
África… África… África…

POR TIERRAS  DE ESPAÑA (ANTONIO MACHADO)

El hombre de estos campos que incendia los pinares 

y su despojo aguarda como botín de guerra, 

antaño hubo raído los negros encinares, 

talado los robustos robledos de la sierra. 

Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares; 

la tempestad llevarse los limos de la tierra 

por los sagrados ríos hacia los anchos mares; 

y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra. 

Es hijo de una estirpe de rudos caminantes, 

pastores que conducen sus hordas de merinos 
a Extremadura fértil, rebaños trashumantes 
que mancha el polvo y dora el sol de los caminos. 
Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto, 
hundidos, recelosos, movibles; y trazadas 
cual arco de ballesta, en el semblante enjuto 
de pómulos salientes, las cejas muy pobladas. 
Abunda el hombre malo del campo y de la aldea, 
capaz de insanos vicios y crímenes bestiales, 
que bajo el pardo sayo esconde un alma fea, 
esclava de los siete pecados capitales. 
Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza, 
guarda su presa y llora la que el vecino alcanza; 
ni para su infortunio ni goza su riqueza; 
le hieren y acongojan fortuna y malandanza. 
El numen de estos campos es sanguinario y fiero: 
al declinar la tarde, sobre el remoto alcor, 
veréis agigantarse la forma de un arquero, 
la forma de un inmenso centauro flechador. 
Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta 
?no fue por estos campos el bíblico jardín?: 
son tierras para el águila, un trozo de planeta 
por donde cruza errante la sombra de Caín.

SERENATA PARA LA TIERRA DE UNO (MARIA ELENA WALSH)
VERSIÓN LOLITA TORRES
VERSIÓN SUSANA RINALDI
VERSIÓN MERCEDES SOSA
Porque me duele si me quedo 
pero me muero si me voy, 
por todo y a pesar de todo, mi amor, 
yo quiero vivir en vos.
Por tu decencia de vidala 
y por tu escándalo de sol, 
por tu verano con jazmines, mi amor, 
yo quiero vivir en vos.
Porque el idioma de infancia 
es un secreto entre los dos, 
porque le diste reparo 
al desarraigo de mi corazón.
Por tus antiguas rebeldías 
y por la edad de tu dolor, 
por tu esperanza interminable, mi amor, 
yo quiero vivir en vos.
Para sembrarte de guitarra, 
para cuidarte en cada flor 
y odiar a los que te castigan, mi amor, 
yo quiero vivir en vos

LA TIERRA (PABLO NERUDA)

LA tierra verde se ha entregado

a todo lo amarillo, oro, cosechas,

terrones, hojas, grano,

pero cuando el otoño se levanta

con su estandarte extenso

eres tú la que veo,

es para mi tu cabellera

la que reparte las espigas.



Veo los monumentos
de antigua piedra rota,
pero si toco
la cicatriz de piedra
tu cuerpo me responde,
mis dedos reconocen
de pronto, estremecidos,
tu caliente dulzura.

Entre los héroes paso
recién condecorados
por la tierra y la pólvora
y detrás de ellos, muda,
con tus pequenos pasos,
eres o no eres?

Ayer, cuando sacaron
de raíz, para verlo,
el viejo árbol enano,
te vi salir mirándorne
desde las torturadas
y sedientas raíces.

Y cuando viene el sueño
a extenderme y llevarme
a mi propio silencio
hay un gran viento blanco
que derriba mi sueño
y caen de él las hojas,
caen como cuchillos
sobre mí desangrándome.

Y cada herida tiene
la forma de tu boca.

SERENATA DE AMOR PARA MI PATRIA (ALBERTO CORTEZ)
¿Será porque me dueles?
¿Será porque te quiero?
¿Será porque estoy seguro que puedes
llenarme de palomas el cielo?
¿Será porque quisiera que vueles
que sigue siendo tuyo mi vuelo?
¿Será que estás en celo
velando la alborada,
o acaso acumulando desvelos
por dudas largamente acunadas?
Tan sólo se levanta del suelo
el que del todo extiende sus alas.
¿Será que ya no quieres
sufrir más desengaños
que vives levantando paredes
por miedo a que la luz te haga daño?
Si ya no vienen llenas tus redes;
tampoco hay mal que dure cien años.
Quizás en apariencias
te alejas o me alejo,
el caso es que sufrimos de ausencia
con un dolor ambiguo y parejo.
Amor no significa querencia,
también se puede amar desde lejos.
Amada mía, querida mía,
Ay, Patria mía.
De tumbo en tumbo,
se pierde el rumbo de la alegría.
¡Vamos arriba!
que no se diga que estás llorando;
que tus heridas
mal avenidas se irán curando.
Defiende tu derecho a la vida
y juntos seguiremos andando.

EL SUR TAMBIÉN EXISTE (MARIO BENEDETTI CANTADO POR JOAN MANUEL SERRAT)
Con su ritual de acero 
sus grandes chimeneas 
sus sabios clandestinos 
su canto de sirena 
sus cielos de neón 
sus ventas navideñas 
su culto de Dios Padre 
y de las charreteras 
con sus llaves del reino 
el Norte es el que ordena 

pero aquí abajo, abajo 
el hambre disponible 
recurre al fruto amargo 
de lo que otros deciden 
mientras el tiempo pasa 
y pasan los desfiles 
y se hacen otras cosas 
que el Norte no prohibe. 
Con su esperanza dura 
el Sur también existe. 

Con sus predicadores 
sus gases que envenenan 
su escuela de Chicago 
sus dueños de la tierra 
con sus trapos de lujo 
y su pobre osamenta 
sus defensas gastadas 
sus gastos de defensa. 
Con su gesta invasora 
el Norte es el que ordena. 

Pero aquí abajo, abajo 
cada uno en su escondite 
hay hombres y mujeres 
que saben a qué asirse 
aprovechando el sol 
y también los eclipses 
apartando lo inútil 
y usando lo que sirve. 
Con su fe veterana 
el Sur también existe. 

Con su corno francés 
y su academia sueca 
su salsa americana 
y sus llaves inglesas 
con todos sus misiles 
y sus enciclopedias 
su guerra de galaxias 
y su saña opulenta 
con todos sus laureles 
el Norte es el que ordena. 

Pero aquí abajo, abajo 
cerca de las raíces 
es donde la memoria 
ningún recuerdo omite 
y hay quienes se desmueren 
y hay quienes se desviven 
y así entre todos logran 
lo que era un imposible 
que todo el mundo sepa 
que el Sur, 
que el Sur también existe

TIERRA Y LUNA (FEDERICO GARCÍA LORCA)

Me quedo con el transparente hombrecillo
que come los huevos de la golondrina.
Me quedo con el niño desnudo
que pisotean los borrachos de Brooklyn,
con las criaturas mudas que pasan bajo los arcos.
Con el arroyo de venas ansioso de abrir sus manecitas.

Tierra tan sólo. Tierra.
Tierra para los manteles estremecidos,
para la pupila viciosa de nube,
para las heridas recientes y el húmedo pensamiento.
Tierra para todo lo que huye de la tierra.

No es la ceniza en vilo de las cosas quemadas,
ni los muertos que mueven sus lenguas bajo los árboles.
Es la tierra desnuda que bala por el cielo
y deja atrás los grupos ligeros de ballenas.

Es la tierra alegrísima, imperturbable nadadora.
la que yo encuentro en el niño y en las criaturas que pasan los arcos.
¡Viva la tierra de mi pulso y del baile de los helechos,
que deja a veces por el aire un duro perfil de Faraón!

Me quedo con la mujer fría
donde se queman los musgos inocentes,
me quedo con los borrachos de Brooklyn
que pisan al niño desnudo;
me quedo con los signos desgarrados
de la lenta comida de los osos.

Pero entonces baja la luna despeñada por las escaleras,
poniendo las ciudades de hule celeste y talco sensitivo,
llenando los pies de mármol la llanura sin recodos,
y olvidando, bajo las sillas, diminutas carcajadas de algodón.

¡Oh Diana, Diana, Diana vacía!
Convexa resonancia donde la abeja se vuelve loca.
Mi amor de paso, tránsito, larga muerte gustada,
nunca la piel ilesa de tu desnudo huido.

Es tierra, ¡Dios mío!, tierra, lo que vengo buscando.
Embozo de horizonte, latido y sepultura.
Es dolor que se acaba y amor que se consume,
torre de sangre abierta con las manos quemadas.

Pero la luna subía y bajaba las escaleras,
repartiendo lentejas desangradas en los ojos,
dando escobazos de plata a los niños de los muelles
y borrando mi apariencia por el término del aire.

SUFRIDA TIERRA - LEÓN GIECO

Sufrida tierra mía, 
reliquia de los pobres 
un diablo de cenizas 
bautiza tus fogones 

De Sabagasta al norte, 
sacuden los vinales 
sonámbulos hechizos 
de viejos reza-bailes 

Tu corazón nativo 
levanta polvaredas, 
para espantar las penas 
del hambre y la miseria 

Sollozan los crespines, 
como rogando al cielo 
que nunca se arrodille 
mi pueblo santiagueño 

Cuando lunece el río 
besando salitrales, 
mi pago es un espejo 
de luchas ancestrales 

Changos color de viento, 
sepultan las estrellas, 
para mirar el alma 
de nuestra raza muerta 

El monte se esperanza, 
pintando sus dolores, 
aunque lo tumbe el hombre, 
semillarán sus flores
ESPONSALES (TUDOR ARGHEZI)

Quieres ser tu mi tierra
con sembrados, con viñas, con estanques,
con bosques, con arroyos y animales salvajes?

Las vacas traerán sus ubres llenas
y mugirán en nuestra puerta
adornada de acacias y de flores azules.

Las comadrejas jugarán en el patio
con lechones y patos,
con polluelos de seda, sin dañarlos.

Cantarán uno a uno los granos de maíz
y espantarán las nubes de mosquitos.

Los altos arces frente a nuestra terraza
mientras el gallo canta moverán sus follajes.

Traeremos grandes cestas de flores
y con ramas de mimbre
entre ambos tejeremos nuestro nido.

Y con la lana en vellones
formaremos la cuna de los gatos.

Quieres ser mi jardín,
de esbeltas hierbas y de terciopelo?
AGUA, TIERRA, FUEGO Y VIENTO (MERCEDES SOSA CON SOLEDAD PASTORUTTI)
Llevo muy adentro cada gota de mi vida 
un amor profundo, luminoso, singular. 
Te amo con el alma, te amo sin medida, 
te amo solamente como nadie supo amar. 

Pero no estoy sola, este amor que nos protege 
viene acompañado como río rumbo al mar, 
trae enamorado agua, sol y peces 
y refleja un cielo donde vamos a volar. 

Cuando yo te abrazo no te abrazo sola, 
te abraza conmigo una eternidad, 
te abrazan los valles, las montañas y los vientos, 
las flores del campo y el olor del pan. 

Cuando yo te beso, no te beso sola, 
azúcar te traigo del cañaveral. 
Soy como la tierra para darte fruto, 
soy de miel morena para amarte más. 

"Esto sentimos por ustedes, 
nuestro continente amado latinoamericano" 

Vengo desde siglos, traigo voces y señales 
que salen del fondo de la tierra por mi voz. 
Cuando digo te amo, te aman los frutales, 
la luna que enciende en mis ojos el carbón. 

Por eso te cuido, te extraño, te nombra mi canción, 
por eso te apaño con mis manos de algodón. 
Que nada ni nadie pueda hacerte daño, 
te pongo de escudo el parche de mi corazón. 

Cuando yo te abrazo no te abrazo sola, 
te abraza conmigo una eternidad, 
te abrazan los valles, las montañas y los vientos, 
las flores del campo y el olor del pan. 

Cuando yo te beso, no te beso sola, 
azúcar te traigo del cañaveral. 
Soy como la tierra para darte fruto, 
soy de miel morena para amarte más. 
soy de miel morena para amarte más. 

TIERRA QUERIDA (ASTOR PIAZZOLLA)

LA TIERRA - ARCIMBOLDO
MADRE TIERRA - JESÚS GUERRERO GALVÁN