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10.9.14

11 DE SEPTIEMBRE SARMIENTO DÍA DEL MAESTRO


IMAGENES DEL FILM SU MEJOR ALUMNO DE LUCAS DEMARE
"EDUCARSE ES SIMPLEMENTE SER HOMBRE LIBRE... NECESITAMOS HACER DE TODA LA REPÚBLICA UNA ESCUELA”

"LOS DISCÍPULOS SON LA MEJOR BIOGRAFÍA DEL MAESTRO"

DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO

HIMNO A SARMIENTO (LEOPOLDO CORRETJER)
VERSIÓN SANDRA MIHANOVICH
VERSIÓN KEVIN JOHANSEN - PABLO LESCANO
Fue la lucha tu vida y tu elemento; 
la fatiga, tu descanso y calma; 
la niñez, tu ilusión y tu contento, 
la que al darle el saber le diste el alma. 

Con la luz de tu ingenio iluminaste 
la razón, en la noche de ignorancia. 
Por ver grande a la Patria tú luchaste 
con la espada, con la pluma y la palabra. 

En su pecho, la niñez, de amor un templo 
te ha levantado, y en él sigues viviendo. 
Y al latir su corazón va repitiendo: 
¡Honor y gratitud al gran Sarmiento! 
¡Honor y gratitud, y gratitud! 

¡Gloria y loor! ¡Honra sin par 
para el grande entre los grandes 
Padre del aula, Sarmiento inmortal! 
¡Gloria y loor! ¡Honra sin par!


ORACIÓN DE LA MAESTRA (GABRIELA MISTRAL)

¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra. 

Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes. 

Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé. 

Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más. 

Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él. 

Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos. 

Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida. 

¡Amigo, acompáñame! ¡Sostenme! Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo. Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de las aprobaciones. 

Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana. 

Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora. 

Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando! 

Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las escuelas ricas. 

Y, por fin, recuérdame desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos en el costado ardiente de amor.




MAESTRITA DE LOS ISLEROS (ANTONIO TARRAGÓ ROS)
Vas enseñando, sublime , heróica,
Por esas islas del  Paraná
Maestrita guapa, de estirpe estoica
Sos para muchos, casi mamá
Ni las salvajes plagas lagunas
No te acobardan ni   yararás
Rompes tinieblas, sos clara luna
Que a gente humilde, sabe alumbrar.

II
Maestrita de los isleros
Modesta flor del juncal
Cual canoa de nutrieros
Tan humilde y servicial
Maestrita de los isleros,
Tu centinela es el chajá
Y te hacen guardia los teru-teru
Cuando te canta algún zorzal.

III
Tienes dulzura de lechiguana
Y más constancia que pescador
Sos sol de noche, flor de mañana
Y a toda hora eres  amor
Tal  vez tu madre allá en el cielo
De tu gran obra se enterará
Aves  canoras, en largos vuelos
Toda tu lucha, le contará.

II y  Fin.
IMAGENES DEL FILM SU MEJOR ALUMNO DE LUCAS DEMARE
LA MAESTRA (PEDRO GUERRA)
La maestra dio las letras a los pobres,
que aprendieron a sumar su soledad,
a saber que en la intención de ser mejores
la ignorancia es enemiga de la claridad.

La maestra dio la voz a los ausentes,
las abejas marginadas del panal,
los que nunca cuentan nada y siempre pierden,
los que viven sin poder desentrañar.

¿Quién negó la luz al corazón de la maestra?
¿Qué violencia pudo detener esa ilusión?
¿Quién segó la flores que regaba la maestra?
¿Quién a sangre y fuego deja muda la canción?

La maestra dio su amor a la pobreza
enseñando a ver el mundo y a pensar,
el futuro fue llenándose de ciencia
y la vida fue algo más que mendigar.

¿Quién negó la luz al corazón de la maestra?
¿Qué violencia pudo detener esa ilusión?
¿Quién segó la flores que regaba la maestra?
¿Quién a sangre y fuego deja muda la canción?


ROSARITO VERA, MAESTRA (MERCEDES SOSA)
¡Bienhaiga! niña Rosario 
todos los hijos que tiene, 
¡millones de argentinitos 
vestidos como de nieve! 

Con manos sucias de tiza 
siembras semillas de letras 
y crecen abecedarios 
en tu corazón maestra 

Yo sé los sueños que sueñas 
Rosarito Vera, tu vocación, 
pide una ronda de blancos delantales 
frente al misterio del pizarrón 

Tu oficio, qué lindo oficio, 
magia del pueblo en las aulas, 
milagro de alfarería 
sonrisa de la mañana 

Palotes, sumas y restas 
tus armas son, maestrita, 
ganando mansas batallas, 
ganándolas día a día
TU ME ENSEÑASTE A VOLAR
CANTADAS POR NIÑOS

Tu me enseñaste a volar con alas de pajarillo
 cuando no era más que un niño
 sin miedo a la libertad.
 No envejecerás jamás, 
amigo, hermano, maestro, 
siempre como un Padre Nuestro 
en boca de algún chaval. 
TE HAN ROBADO EL CORAZÓN 
LOS MUCHACHOS DE LA ESCUELA 
ELLOS PASAN TÚ TE QUEDAS,
 ALGO DE TI LLEVARÁN. 
TE HAN ROBADO EL CORAZÓN 
LOS MUCHACHOS DE LA ESCUELA 
ELLOS PASAN TÚ TE QUEDAS, 
TU ME ENSEÑASTE A VOLAR. 
Tú decidiste volar dejando crecer a todos,
 cada cual tuvo a su modo su sueño de libertad.
 Nunca he podido olvidar aquella lección pequeña:
 'Cada cual es lo que sueña, sueña un poco cada cual'. 
TE HAN ROBADO...
 Vas diciendo que alzarás el vuelo como un chiquillo
 hermano, maestro, amigo,
 quedate un poquito más. 
Siempre tendras un lugar 
en mi corazón de niño, 
compañero de camino
 tú me enseñaste a volar. 


ADIÓS A LA MAESTRA (ALMAFUERTE)
Obrera sublime,
bendita señora:
la tarde ha llegado
también para vos.
¡La tarde, que dice:
descanso!…la hora
de dar a los niños
el último adiós.
Mas no desespere
la santa maestra:
no todo en el mundo
del todo se va;
usted será siempre
la brújula nuestra,
¡la sola querida
segunda mamá!

Pasando los meses,
pasando los años,
seremos adultos,
geniales tal vez…
¡mas nunca los hechos
más grandes o extraños
desfloran del todo
la eterna niñez!
En medio a los rostros
que amante conserva
la noble, la pura
memoria filial,
cual una solemne
visión de Minerva,
su imagen, señora,
tendrá su sitial.
Y allí donde quiera
la ley del ambiente
nimbar nuestras vidas,
clavar nuestra cruz,
la escuela ha de alzarse
fantásticamente,
cual una suntuosa
gran torre de luz.
¡No gima, no llore
la santa maestra:
no todo en el mundo
del todo se va;
usted será siempre
la brújula nuestra,
¡la sola querida
segunda mamá!

LA VIEJA MAESTRA (SANDRO)
Sale de la cama cuando empieza a amanecer, 
deja algunos sueños y otros los lleva en la piel, 
y bajo la ducha se comienza a despertar, 
mientras cae el agua que la hace tiritar, 
todos los inviernos baja la calefacción, 
siempre es igual, qué maldición. 
Busca en la cocina, pero se acabo el café, 
y aunque no le guste, se conforma con un té, 
que lo toma frío pues ya no puede esperar, 
a que se caliente porque tarde llegará, 
a tomar su tren que estará lleno una vez más, 
donde jamás, se sentará. 
Sale de la casa caminando bajo el sol, 
y llega tiritando hasta el andén de la estación, 
piensa que su abrigo ya no le brinda calor, 
y si llega el aumento comprará alguno mejor, 
de tela gris, o de otro color. 
Compra su pasaje de manera habitual, 
lo hace sin pensarlo, si el destino es siempre igual, 
cuantos años hace ya la cuenta la perdió, 
desde el primer día que a ese tren ella subió, 
para estar a horario en esa escuela en la ciudad, 
donde empezó, a trabajar. 
Mira los afiches donde la publicidad, 
crea el espejismo de adquirir seguridad, 
pues tener tal cosa hará cambiar su porvenir, 
y al leer aquello se le da por sonreír, 
con esa amargura de saber que no podrá, 
nunca quizá, nada comprar. 
Al llegar el tren, se olvida de su reflexión, 
y apurando el paso se aproxima hasta el vagón, 
donde la esperanza viaja con la frustración, 
casi al mismo precio que se paga la ambición, 
de progresar, para poder, vivir. 
Parte con su carga lentamente el viejo tren, 
lleva en sus entrañas solitaria una mujer, 
la vieja maestra de esa escuela de ciudad, 
donde hijos ajenos, son ajenos nada más, 
juega a ser la madre que ella nunca pudo ser, 
pues nunca se dio, tiempo a querer. 
Al caer la tarde nuevamente volverá, 
sabe de antemano que nadie la esperará, 
no habrá olor a hombre en esa fría habitación, 
sólo un calor débil si es que hoy hay calefacción. 
No habrá quién le quite el viejo abrigo, y en la piel 
lleva tanto frío que quizá un buen té con miel, 
traiga hasta sus carnes por un rato algún calor, 
que hasta se imagine que está envuelta en el amor, 
de alguien que ya, nunca podrá, sentir. 



LA CANCIÓN DE LOS PROFESORES
MAESTRAS Y MAESTROS


LA MAESTRA RURAL (GABRIELA MISTRAL)

La maestra era pura. "Los suaves hortelanos",
decía, "de este predio, que es predio de Jesús,
han de conservar puros los ojos y las manos,
guardar claros sus óleos, para dar clara luz".

La maestra era pobre. Su reino no es humano.
(Así en el doloroso sembrador de Israel.)
Vestía sayas pardas, no enjoyaba su mano
¡y era todo su espíritu un inmenso joyel!

La maestra era alegre. ¡Pobre mujer herida!
Su sonrisa fue un modo de llorar con bondad.
Por sobre la sandalia rota y enrojecida,
era ella la insigne flor de su santidad.

¡Dulce ser! En su río de mieles, caudaloso,
largamente abrevaba sus tigres el dolor.
Los hierros que le abrieron el pecho generoso
¡más anchas le dejaron las cuencas del amor!

¡Oh labriego, cuyo hijo de su labio aprendía
el himno y la plegaria, nunca viste el fulgor
del lucero cautivo que en sus carnes ardía:
pasaste sin besar su corazòn en flor!

Campesina, ¿recuerdas que alguna vez prendiste
su nombre a un comentario brutal o baladí?
Cien veces la miraste, ninguna vez la viste
¡y en el solar de tu hijo, de ella hay más que de ti!

Pasò por él su fina, su delicada esteva,
abriendo surcos donde alojar perfección.
La albada de virtudes de que lento se nieva
es suya. Campesina, ¿no le pides perdón?

Daba sombra por una selva su encina hendida
el día en que la muerte la convidò a partir.
Pensando en que su madre la esperaba dormida,
a La de Ojos Profundos se dio sin resistir.

Y en su Dios se ha dormido, como en cojín de luna;
almohada de sus sienes, una constelación;
canta el Padre para ella sus canciones de cuna
¡y la paz llueve largo sobre su corazón!

Como un henchido vaso, traía el alma hecha
para dar ambrosía de toda eternidad;
y era su vida humana la dilatada brecha
que suele abrirse el Padre para echar claridad.

Por eso aún el polvo de sus huesos sustenta
púrpura de rosales de violento llamear.
¡Y el cuidador de tumbas, como aroma, me cuenta,
las plantas del que huella sus huesos, al pasar!
IMAGENES DEL FILM SU MEJOR ALUMNO DE LUCAS DEMARE

MAESTRAS DE JUJUY (LEÓN GIECO)
Llanto en flor aventura o sueño 
solitaria al viento de Jujuy 
en un rincón del mundo. 
Silencio homenaje de niños 
las nubes se abren para el sol 
aliento del olvido. 

Despierta el camino la aurora 
las estrellas dejan de brillar 
la mula elige al azar pisar 
entre las huellas nuevas. 

Es como una herida que sangra en libertad 
es una soledad llena de alegrías 
es como una flor que se abre en la piedra 
es la historia cercana a la memoria de glorias 
glorias, glorias. 

Llorando las plegarias del gorrión 
es una voz baja que grita 
a quién le importa el corazón. 

Bailando nueva ronda de hoy 
nadie tiene la calma de ver 
una gota de rocío. 

A veces el cielo te nombra 
mensajera de la vida 
no es Dios quien bendice sino la luna 
cuando caen los días. 

Es como una herida que sangra en libertad 
es una soledad llena de alegrías 
es como una flor que se abre en la piedra 
es la historia cercana a la memoria de glorias 
glorias, glorias.






CANCIÓN PARA MI MAESTRA (DANIEL ALTAMIRANO)
LUZ DE SEPTIEMBRE-CANCIÓN PARA UN MAESTRO JUBILADO (DANIEL ALTAMIRANO)
Lo imagino rodeado de palomas muy blancas,
caminando despacio, pensativo tal vez.
Con un libro en las manos, sereno y solitario,
jubilado y humilde, jubilado y humilde
como siempre lo fue.
A su lado, mi alma descifró tantos signos,
modulé, deletreando, la palabra DEBER.
Y crecí desde adentro hacia todos los rumbos,
y me fui por el mundo, y me fui por el mundo
con sus libros de fe.
RECITADO
Era niño, el asombro de la vida en mis ojos,
yo traía el deseo de saber, de aprender.
Observando su rostro, su actitud ante el mundo,
la palabra JUSTICIA se hizo carne y raíz de mi ser.
Hoy resulta que vuelvo hacia atrás la mirada,
a la extensa distancia del tiempo en que partí,
aún le sigo escuchando, como un canto lejano:
"Haz el bien, canta y sueña, piensa y siembra el saber.
No abandones los hombres del trigo y el arado,
abrígales el alma con tus simples canciones".
Ay, maestro, pienso a veces:
¿Yo protejo esos sueños, como lo hacía usted?.
"Porque no todo ha de ser dolor entre el barro y el cielo",
me decía y jugaba su mano en mis cabellos.
"El que siembra esperanzas, cosechará alegrías",
y llovía sin pausa, sobre su sien, el gris.
Lo imagino rodeado de palomas muy blancas,
lo recuerda mi niño desde el hombre que soy.
Qué poquito homenaje para quien me dio tanto,
mi maestro, este canto; mi maestro, este canto
le dedico yo a usted.
RECITADO
Para usted, mi maestro, le dedico este canto,
la canción más hermosa que ha nacido en mí.
La canción, son los años de niño adolescente,
de libros y deberes, de tizas y de ilusión.


POEMA DEL ENAMORADO DE LA MAESTRA (ELSA ISABEL BORNEMANN)

Usted jamás va a saberlo
y es apenas una frase:
¿cómo escribir que la quiero
en el cuaderno de clase?

Usted nunca va a enterarse.
Es ancha esta pena mía...
¿Cómo contarle mi amor
con faltas de ortografía?

Usted pondrá "insuficiente"
a su alumno enamorado,
pues por volverla a tener
voy a repetir el grado. 

Poema del enamorado de Alicia, 
la del País de las Maravillas

Vive en un libro de cuentos;
lo abro y me meto en él.
Todas las noches la encuentro
en su casa de papel.

Pero ni me mira Alicia.
No sabe que, enamorado,
por llegar a su caricia
quisiera ser dibujado.

Un monigote de líneas
trazadas por un pincel,
para vivir con mi niña
en su casa de papel.

Mis ojos, dos verdes pintas;
por sonrisa, algún manchón
y una gotita de tinta
tiñendo mi corazón.

Pero soy de carne y huesos
y me quedo en las orillas
de ese amor por siempre preso
en país de maravillas...

El libro vuelve al estante.
Yo vuelvo a la realidad
y me llevo por delante
la noche y mi soledad.

CANCIÓN PARA MI MAESTRA (JOAN MANUEL SERRAT)

Temps, fa temps hi havia, vostè, mestra,
i el seu món de tinter i banc,
pissarra i davantal blanc.
Bon dia, de matí, ens deia dempeus,
entre dues "fotos" i una creu,
una oració i una cançó
i a la galta un petó.
Bon dia mestra...
Però vostè no ha sabut mai, mestra,
que quan volíeu que cantés
que tres per una feien tres
els meus ullets grataven francament
els genolls que púdicament
vostè apretava i apretava
però un número no val
el que una pell rosada...
Malgrat ens feia anar a església
i em prenia la regalèssia
aquell
era un món petit i meravellós,
un món de guixos de colors
que pintàveu vós
i esborràveu vós...
Sols vostè voltada de capellans
donàveu raó per a dir-se "infants"
a un món de quatre pams.
I si mai penseu en mi, mestra,
que dels vostres ullets blaus
hi neixi sempre aquella pau
que feia un xic més dolça l'escola
i no se us faci un nus la gola
dient: "què han fet... on han dut
el meu grapat de menuts..."
perquè vós no sabíeu, mestra,
que el món és el mateix...
que l'home és el mateix...
i no és el mateix,
l'olor de vostè,
ai! mestra,
que l'aire del carrer.
Érase una vez... usted, maestra, y su mundo de tintero y banco, pizarra y delantal blanco. Buenos días, por la mañana, nos decíais, en pie entre dos fotografías y una cruz, una oración y una canción y un beso en la mejilla. 
Buenos días, maestra... Pero usted nunca supo, maestra, que cuando quería que cantara que tres por una eran tres mis ojillos arañaban francamente las rodillas que púdicamente usted apretaba y apretaba, pero un número no vale lo que una piel rosada. A pesar de que nos hacía ir a la iglesia y me quitaba el regaliz aquél era un mundo pequeño y maravilloso, un mundo de tizas de colores que usted pintaba y usted borraba... Sólo usted, rodeada de curas, le daba la razón de llamarse niños a un mundo de cuatro palmos. Y si alguna vez piensa en mí, maestra, que de sus ojillos azules nazca siempre aquella paz que me hacía un poco más dulce la escuela y que no se le haga un nudo en la garganta diciendo: «qué han hecho...», «a dónde han llevado a mi puñado de pequeños...» porque usted no sabía, maestra, que el mundo es siempre el mundo, que el hombre siempre es el hombre, pero no es lo mismo su olor, ¡ay! maestra, que el aire de la calle.



IMAGEN DEL FILM SU MEJOR ALUMNO DE LUCAS DEMARE
SU MEJOR ALUMNO (1944) LUCAS DEMARE
HÉROES LA VIDA DE SARMIENTO
PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
ALGO HABRÁN HECHO - SEGUNDA TEMPORADA (FELIPE PIGNA)
CAPÍTULO CIVILIZACIÓN Y BARBARIE
FRAGMENTO DEL FILM SU MEJOR ALUMNO DE LUCAS DEMARE
SOBRE LA VIDA DE SARMIENTO


ESCUELITA CRIOLLA - FLORENCIO MOLINA CAMPOS