Poesia

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ALEGRÍAS







ALEGRÍA (WILLIAM BLAKE)
    -No poseo nombre,
    Pero nací hace dos días.
    -¿Cómo te llamaré?
    -Soy feliz.
    Me llamo alegría.
    ¡Que el dulce júbilo sea contigo!

    ¡Bonita alegría!
    Dulce alegría, de apenas dos días,
    Te llamo dulce alegría:
    Así tú sonríes,
    Mientras yo canto.
    ¡Que el dulce júbilo sea contigo!
DEFENSA DE LA ALEGRÍA (MARIO BENEDETTI CANTADO POR JOAN MANUEL SERRAT)

Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del caos y de las pesadillas 
de la ajada miseria y de los miserables 
de las ausencias breves y las definitivas 



defender la alegría como un atributo 

defenderla del pasmo y de las anestesias 

de los pocos neutrales y los muchos neutrones 

de los graves diagnósticos y de las escopetas 



defender la alegría como un estandarte 

defenderla del rayo y la melancolía 

de los males endémicos y de los académicos 

del rufián caballero y del oportunista 


defender la alegría como una certidumbre 
defenderla a pesar de dios y de la muerte 
de los parcos suicidas y de los homicidas 
y del dolor de estar absurdamente alegres 

defender la alegría como algo inevitable 
defenderla del mar y las lágrimas tibias 
de las buenas costumbres y de los apellidos 
del azar y también, también de la alegría


CANTO A MI MISMO (WALT WHITMAN)
FRAGMENTO INICIAL

Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Vago...e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí.
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.

He oído a unos juglares que hablaban del comienzo
y del fin.
Pero yo no hablo del comienzo y del fin.

Nunca ha habido otro comienzo que éste de ahora,
ni más juventud que ésta
ni más vejez que ésta;
y nunca habrá más perfección que la que tenemos
ni más cielo
ni más infierno que éste de ahora.

Instinto...instinto...instinto...
Instinto siempre procreando el mundo.

El reloj marca los minutos...
pero ¿y la eternidad?
¿qué marca la eternidad?

Los nacimientos nos han traído riqueza y variedad
y nuevos nacimientos traerán más riqueza y variedad.
Yo no digo que éste  es más grande
y que aquél es más pequeño.
El que llena su período
y ocupa su lugar
es tan grande como cualquiera.
¿Han sido los hombres envidiosos y criminales contigo?
Pues lo siento mucho,
conmigo han sido siempre bondadosos.
Y yo no soy un registrador de lamentos.
(¿Qué tengo que ver con los lamentos?)
Yo soy una infinidad de cosas ya cumplidas
y una inmensidad de cosas por cumplir.


RIMA LXII (GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)

Primero es un albor trémulo y vago,
raya de inquietud luz que corta el mar;
luego chispea y crece y se dilata
en ardiente explosión de claridad.
    La brilladora luz es alegría;
la temerosa sombra es el pesar;
¡ay! en la oscura noche de mi alma:
        ¿cuándo amanecerá?

HIMNO A LA ALEGRÍA (MIGUEL RÍOS - VICTOR MANUEL-ANA BELÉN- JOAN M. SERRAT)
OTRA VERSIÓN CON LETRA

Escucha hermano la canción de la alegría 

el canto alegre del que espera 

un nuevo día 

ven canta sueña cantado 

vive soñando el nuevo sol 

en que los hombres 

volverán a ser hermanos. 



Ven canta sueña cantado 

vive soñando el nuevo sol 

en que los hombres 
volverán a ser hermanos. 

Si en tu camino solo existe la tristeza 
y el llanto amargo 
de la soledad completa, 
ven canta sueña cantado 
vive soñando el nuevo sol 
en que los hombres 
volverán a ser hermanos. 

Si es que no encuentras la alegría 
en esta tierra 
búscala hermano 
más allá de las estrellas, 
ven canta sueña cantado 
vive soñando el nuevo sol 
en que los hombres 
volverán a ser hermanos.

COLOR DE ALEGRÍA (OTTO RAÚL GONZÁLEZ)

Octubre llegó como una marejada
de olas, nidos, miel y polen
de verter sobre el mapa
sus brillantes racimos.

Volvieron a reír
los jardines, las fuentes y las flores;
que es como decir
las madres, los padres y los hijos.

El color de la alegría
se volvió a reflejar en la piel de las frutas,
en las tibias ventanas del poniente
y en los ojos que izaron las banderas
de los puntos cardinales.

La tierra amada y amorosa,
la sencillez del agua,
la libertad y el sueño
se podían palpar, tener entre las manos.

Con la revolución habrá atracado
en las playas de octubre
como un barco el color de la alegría.
ME SIENTO BIEN
 (HORACIO FONTOVA CON VALERIA LYNCH)

Ya no necesito, comerme la papa

Puedo andar solito, con mi vaca flaca

Hay tanta malaria entre los mosquitos

Te chupan la sangre, te dejan flaquito

Pero, me siento bien (y yo también)

Me siento bien (y yo también)

A pesar de todo, me siento bien

Me siento bien (y yo también)

Me siento bien (y yo también)

A pesar de todo, me siento bien

Siempre me dijeron que hay que hacer platita
y hoy en este agujero cuento moneditas
ayer por la calle me siguió una gorda
mi hizo todo el filo y resultó un binorma
Pero me siento bien...
Pepe el verdulero se fue del mercado
le jugo a los burros y quedo pelado
yo no juego al Prode ni a la lotería
soy un negro pobre, no tengo alcancía
Pero me siento bien...
Ya no saco el auto, ando en bicicleta
harto que me hagan siempre la boleta
esto es la Argentina, la tierrita mía
mi amor y la nafta suben todo el día
Pero me siento bien...
Muy bien!

ALEGRÍA, ALEGRÍA (STELLA SIERRA)

Siente mi corazón una alegría
extraña, a flor de piel -vaso de esencia-;
aunque yo desnudase su presencia
su desnudo integral me cegaría.

En esta milagrosa sinfonía
de mi risa y mi danza, adolescencia
en mi sereno rumbo de inocencia,
trompo de luz y pétalo de un día.

¡Inquietud de soñar, canción temprana,
rosa de cielo y de ilusión, campana
que en mi celda interior amor invoca!

Es en mi corazón el goce tanto
que si yo intento convertirlo en llanto
la risa saltará sobre mi boca.
OH, QUE SERÁ (ANA BELÉN-JAIRO)
(LETRA y MÚSICA CHICO BUARQUE)

Oh, qué será, qué será 

que andan suspirando por las alcobas 

que andan susurrando en versos y trovas 

que andan descubriendo bajos las ropas 

que anda en las cabezas y anda en las bocas 

que va encendiendo velas en callejones 

que están hablando alto en los bodegones 

gritan en el mercado están con certeza 

es la naturaleza será, que será 

que no tiene certeza ni nunca tendrá 

lo que no tiene arreglo ni nunca tendrá 
que no tiene tamaño 

oh qué será, qué será 
que vive en las ideas de los amantes, 
que cantan los poetas más delirantes, 
que juran los profetas embriagados, 
que está en las romerías de mutilados, 
que está en las fantasías más infelices, 
lo sueñan de mañana las meretrices, 
lo piensan los bandidos los desvalidos, 
en todos los sentidos, será, que será, 
que no tiene decencia ni nunca tendrá, 
que no tiene censura ni nunca tendrá, 
que no tiene sentido 

oh, qué será, qué será, 
que todos los avisos no van a evitar, 
porque todas las risas van a desafiar, 
y todas las campanas van a repicar, 
porque todos los himnos van a consagrar, 
porque todos los niños van a desatar, 
y todos los vecinos irán a encontrar, 
el mismo padre eterno que nunca fue allá, 
al ver aquel infierno lo bendecirá, 
que no tiene gobierno ni nunca tendrá, 
que no tiene vergüenza ni nunca tendrá, 
lo que no tiene juicio

LXI ALÉGRATE - PLENITUD (AMADO NERVO )

Si eres pequeño, alégrate, porque tu pequeñez sirve de contraste a otros en el universo; porque esa pequeñez constituye la razón esencial de su grandeza; porque para ser ellos grandes han necesitado que tú seas pequeño, como la montaña para culminar necesita alzarse entre las colinas, lomas y cerro.
Si eres grande, alégrate, porque lo invisible se manifestó en tí de manera más excelente; porque eres un éxito del Artista eterno.
Si eres sano, alégrate, porque en ti las fuerzas de la naturaleza han llegado a la ponderación y a la armonía.
Si eres enfermo, alégrate, porque luchan en tu organismo fuerzas contrarias que acaso buscan una resultante de belleza; porque en ti se ensaya ese divino alquimista que se llama el Dolor.
Si eres rico, alégrate, por toda la fuerza que el Destino ha puesto en tus manos, para que la derrames...
Si eres pobre, alégrate, porque tus alas serán más ligeras; porque la vida te sujetará menos; porque el Padre realizará en ti más directamente que en el rico el amable prodigio periódico del pan cotidiano...
Alégrate si amas, porque eres más semejante a Dios que los otros.
Alégrate si eres amado, porque hay en esto una predestinación maravillosa.
Alégrate si eres pequeño; alégrate si eres grande; alégrate si tienes salud; alégrate si eres rico; si eres pobre, alégrate; alégrate si te aman; alégrate si amas; alégrate siempre, siempre, siempre, siempre.

ME RÍO DE JANEIRO (MECANO)

Me da igual que me señalen

si voy disfrazado por ahí

son mis propios carnavales

Que solemne tontería

y que falta de imaginación

ir discreto todo el día

Estribillo:

Me rió de janeiro

me rió de janeiro

me rió de janeiro

me rió de janeiro
La gente me toma el pelo
dicen que es una frivolidad
cambiar tanto de modelo
Pero ya estoy satisfecho
porque desde siempre ambicione
parecerme a Mortadelo
Estribillo
A mi estas cosas me dan risa
Estribillo

EL NEGRO CONTENTO (RAÚL GONZÁLEZ TUÑON)

Era un negro muy negro y flaco muy flaco.
Sus piernas largas terminaban en pies anchos como la hoja de una planta del país.

No tenía nada.
No tenía novia.
No tenía madre.
Ni madrina.
Ni goma de mascar.
No tenía nada
Entonces, ¿qué tenía?
¿Por qué reía, por qué cantaba?
¡Negro contento!
¡Qué negro contento!
¡Cómo tocaba con sus dedos finos, largos, veloces y negros ese negro contento!
¿Qué tocaba?
¿Un tambor? No. ¿Una guitarra? No. ¿Un banjo? No.
No, no, no.
Bailaban sus dedos vertiginosamente sobre un pequeño cajón de lustrabotas. ¡Qué negro aquél!
Daba gusto oírlo, la tonada era alegre, movía los hombros, movía la cabeza, movía los pies.
No tenía nada.
Estaba contento.
¡Qué negro contento!


ODA A LA ALEGRÍA 
(PABLO NERUDA


ALEGRÍA

hoja verde

caída en la ventana,

minúscula

claridad

recién nacida,

elefante sonoro,

deslumbrante

moneda,

a veces

ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.

Como la tierra
eres
necesaria.

Como el fuego
sustentas
los hogares.

Como el pan
eres pura.

Como el agua de un río
eres sonora.

Como una abeja
repartes miel volando.

Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.

No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.

Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:

contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.

Contigo por el mundo!
Con mi canto!
Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!

Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.

No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.


CELEBRA LA VIDA (AXEL)
No sé si soñaba, 
No sé si dormía, 
y la voz de un angel 
dijo que te diga 
celebra la vida 

Piensa libremente, 
ayuda a la gente, 
y por lo que quieras 
lucha y sé paciente. 

Lleva poca carga 
a nada te aferres 
porque en éste mundo, 
nada es para siempre. 

Buscate una estrella 
que sea tu guía, 
no hieras a nadie 
reparte alegría. 

Celebra la vida, celebra la vida, 
que nada se guarda 
que todo te brinda. 
Celebra la vida, celebra la vida, 
segundo a segundo y todos los días. 

Y si alguien te engaña 
al decir "Te Quiero", 
pon más leña al fuego 
y empieza de nuevo. 

No dejes que caigan 
tus sueños al suelo 
que mientras más amas 
más cerca está el cielo. 

Grita contra el odio 
contra la mentira, 
que la guerra es muerte, 
y la paz es vida. 

Celebra la vida, celebra la vida, 
que nada se guarda 
que todo te brinda. 
Celebra la vida, celebra la vida, 
segundo a segundo...

EL SENTIDO DE LA SONRISA (PEDRO B. FRANCO)

Si tú vieses cuánto bien hace una sonrisa, a ti mismo y a los demás, no dejarías de sonreír ni en los momentos más fastidiosos.
Al sonreír tú, los que están a tu alrededor te miran y sienten como si una vaga caricia se les desparramara por todo el cuerpo. Se ha desvanecido la sonrisa de tus labios, pero queda dormida en el aire, y flota, y se desgrana sin quererlo tú, como esas gotas de agua que, después de la lluvia, caen de los árboles sin la voluntad de las nubes.
¡Qué hermosa es una sonrisa y cuánto alivia! Tú sonríes y parece que todos los pesares cotidianos se escaparan de donde te encuentras. A veces, alguien podrá decir que esa tu sonrisa ha salido un poquitín amarga. No importa. Sonríe.En tu boca entreabierta florecerá la indulgencia de quien todo lo ama porque lo comprende todo.
Sonríe, amigo; sonríe siempre. Sonríe, porque es hermoso sonreír. Sonríe, porque sonreír hace bien.

LA VIDA ES UN CARNAVAL (CELIA CRUZ)
Todo aquel que piense que la vida es desigual, 
tiene que saber que no es asi, 
que la vida es una hermosura, hay que vivirla. 
Todo aquel que piense que esta solo y que esta mal, 
tiene que saber que no es asi, 
que en la vida no hay nadie solo, siempre hay alguien. 

Ay, no ha que llorar, que la vida es un carnaval, 
es mas bello vivir cantando. 
Oh, oh, oh, Ay, no hay que llorar, 
que la vida es un carnaval 
y las penas se van cantando. 

Todo aquel que piense que la vida siempre es cruel, 
tiene que saber que no es asi, 
que tan solo hay momentos malos, y todo pasa. 
Todo aquel que piense que esto nunca va a cambiar, 
tiene que saber que no es asi, 
que al mal tiempo buena cara, y todo pasa. 

Ay, no ha que llorar, que la vida es un carnaval, 
es mas bello vivir cantando. 
Oh, oh, oh, Ay, no hay que llorar, 
que la vida es un carnaval 
y las penas se van cantando. 
Para aquellos que se quejan tanto. 
Para aquellos que solo critican. 
Para aquellos que usan las armas. 
Para aquellos que nos contaminan. 
Para aquellos que hacen la guerra. 
Para aquellos que viven pecando. 
Para aquellos nos maltratan. 
Para aquellos que nos contagian.


La alegría destierra el estado morboso de las almas; la alegría riente, expresiva, de sonoras alas, se mueve en un ambiente sano y vivificador. Su trueno jovial, su carcajada, es, como las descargas eléctricas, que purifican la atmósfera. (Rubén Darío)

La alegría, piedra filosofal que todo lo convierte en oro (Benjamín Franklin)

Alegría y Amor son las alas para las grandes empresas (Goethe)

La hermana de la salud, la alegría. (Alfredo de Musset)

NO TENEMOS DERECHO A GOZAR DE FELICIDAD SI NO LA CREAMOS EN TORNO NUESTRO, DE LA MISMA MANERA QUE NO LO TENEMOS A CONSUMIR LA RIQUEZA SIN PRODUCIRLA (GEORGE BERNARD SHAW)

¿POR QUÉ BUSCÁIS LA FELICIDAD, OH MORTALES, FUERA DE VOSOTROS, CUANDO LA TENÉIS DENTRO DE VOSOTROS MISMOS? (BOECIO)

EL SECRETO DE LA FELICIDAD NO ES HACER SIEMPRE LO QUE SE QUIERE, SINO QUERER SIEMPRE LO QUE SE HACE (TOLSTOI)
RESURRECCIÓN DE LA ALEGRÍA
 (CÉSAR ISELLA-ARMANDO TEJADA GÓMEZ)
Ya no me acuerdo del olvido
ni de la ausencia lastimando,

sólo recuerdo tu silueta,

dulce habitante del paisaje.

Resurrección del cielo tuyo

entre mis manos y la tarde.

Ya no me acuerdo del olvido,

ando de sol con tu milagro.


Desde el amor todo regresa

como los pájaros y el alba,

resurrección, digo su nombre

y lleno el aire de campanas.

Porque el que nace a la ternura

vence a la muerte cotidiana,

abre las puertas de la vida

y lleva un niño en la mirada.


Amor que vuelve,

amor que espera,

amor que grita,

amor que nace

amor que crece.


Resurrección de la alegría,

estoy de fiesta con mi sangre.

Porque el que nace a la ternura

vence a la muerte cotidiana,

abre las puertas de la vida

y lleva un niño en la mirada.
II. DIDÁCTICA DE LA ALEGRÍA (LEOPOLDO MARECHAL)


              1
Así, pues, Elbiamante, recogerás los frutos
que yo he cortado en otras latitudes
y a favor de otros climas,
tal un grumete niño que ha encontrado en las playas
el cinturón de Ulises navegante.
              2
No haré aquí un Evangelio (nunca logré la barba
completa de un sectario),
ni siquiera una Guía de Perdidos,
obra que yo reservo a los calientes
empresarios del alma.
Te doy, sí, las grosuras de mi arte,
su riñón bien cubierto, sus maduros pichones.
Y no tras el halago de un laurel
que ya toca mi frente sin herir su modestia,
sino con la esperanza de quien puso en el viento
una paloma rica de mensajes.
              3
Desertarás primero la Tristeza,
con su país de soles indecisos
y de rumiantes vacas.
La Tristeza es el juego más tramposo del diablo:
tiene las presunciones de una Musa frutal,
y sólo es un pañuelo con que se suena el alma
su nariz en resfrío.
Elbiamor, ¿qué dirías de una lámpara hermosa,
pero sin luz adentro?
Tal es, yo te lo juro, la Tristeza:
es igual a esos platos de vitrina
que nunca recibieron y no recibirán
ni una manzana verde ni un cuchillo.
              4
Si la Tristeza es ya tu inquilina morosa,
échala de tu casa, pero sin altivez.
Le dirás que se lleve su catre y su baúl,
que se ponga su gorro de astracán o de lluvia
y que se valla, en fin, a pisar hojas muertas
o a tocar los llorosos violones del hastío.
              5
Una vez expulsada la Tristeza,
cuídate de los Tristes:
ellos no ven la luz, como sea
por el solo agujero de sus flautas.
Yo propongo a los númenes que inventan
la salud y el decoro de la ciudad humana
la construcción de un Barrio de los Tristes
en el suburbio menos frecuentado.
Allá se juntarían, y por fuerza de ley,
todos los hombres de color invierno:
los mártires del hígado y la pena,
los convictos de angustia, los no circuncidados
en el ritual del júbilo,
todos los confesores de zozobras,
todos los virgos de la hilaridad.
Ostentarían como distintivos
una rama de sauce pluvial en el sombrero,
en el brazo una liga de la Parca
y en el ojal un búho de latón esmaltado.
Sólo comerciarían en los ramos que siguen:
el pan de la congoja y el vinagre del tedio;
los barnizados muebles de la desolación,
los trajes en buen uso del espanto,
los ataúdes hechos a medida
para las ilusiones que fallecen,
los elásticos perros del insomnio,
las mulas flacas de la soledad
y otros artículos afines
con la tiroides y el Parnaso.
              6
Elbiamor, la delicia que te pinté recién
es apenas un sueño municipal del alma.
Por lo cual te adelanto los consejos que siguen
y has de observar escrupulosamente.
Si yendo por la calle te enfrentas con un Triste,
busca tu salvación en la otra vereda;
y en premio, la Cordura te adornará la sien
con una fresca rama de cedrón o de mirto.
Si tu encuentro fatal con un Triste sucede
ya en el tranvía ya en el autobús,
descenderás al punto del vehículo innoble
y aguardarás el otro con naturalidad;
entonces la Prudencia
te llenará las manos de alelíes y los bolsillos de castañas.
Si, por desdicha, un Triste visitara tu hogar,
espera dignamente a que se marche;
y luego, con urgencia, lavarás el asiento
donde ubicó sus nalgas tormentosas,
y romperás el vaso en que ha bebido,
y quemarás en tu salón de seda
nueve granos de incienso con tres de cinamomo.
Buscarás en seguida la casa de un Alegre;
pues en verdad te digo
que vale más la rota pantufla de un Alegre
que la sandalia nueva de los Tristes.
              7
 Bueno es ahora que te diga yo
cual ha de ser la esencia de un Alegre perfecto.
No entiendas, Elbiamor, que un Alegre lo es
porque la risa brota sin partera en sus labios,
o porque sus talones en frescura
son dos rojos ovillos de la danza.
Baile, canción o risa traducen a menudo
la sola complacencia de un hígado triunfante.
No desdeñes, empero, la humildad de esas flores,
porque lucir un hígado armonioso
también es un regalo de la Bondad Primera.
              8
Según mi ciencia, es un Alegre puro
quien se atrevió a reír
después de haber mirado en equidad
el semblante primero de la Rosa.
¡Que un hombre así merezca tu saludo!
Porque ya es el espejo de una flor sin otoño.
              9
Y es un Alegre bien atemperado
quien se metió en la caja tenebrosa
de su misma vihuela,
y allí se desnudó para verse el ombligo,
y entendió la verdad,
y luego recobró sus vestiduras
para cantar la desnudez eterna.
Elbiamor, a ese Alegre cantante le darás
un racimo de uvas y un gorro de viajero.
              10
Y es un Alegre de color exacto
el que rompe a bailar
después de haber quemado su corazón de tierra
y de haber visto sobre la ceniza
la figura de un dios ensimismado.
No es bueno que saludes a ese Alegre
ni que lo mires en su justa danza.
Bastará con que dejes en su portal oculto
dos huevos de torcaz y un porrón de agua fresca.
              11
Bajo tales principios, abordaré los altos
problemas de conducta
que ha de plantearte necesariamente
ya el uso de tus días ya el paso de tus noches.
Elbiamor, no es prudente dialogar con un ave
(ya sea cuervo suelto, ya papagayo fijo),
ni menos torturar a la bestia emplumada
con la filosofía de algún amor difunto.
En el reino animal y en sus hijos pintados
hay un decoro alegre y una santa inocencia.
Sobrecargar a un pájaro con el lastre de un hombre
es como hacerle trampas al Pesador Divino.
              12
Entiendo, sin embargo,
que la imprevista muerte de un Amante
pueda llevar al otro, en su locura,
o mejor dicho en su desgarramiento,
a querer violentar el portón del Enigma
con la llave sutil de los ladrones
o con el pico charlatán de un cuervo
sentado en la cabeza de una diosa.
Elbiamor, si encontraras a ese lloroso Amante,
le dirás que no irrite sus párpados de un día.
Pues en verdad te digo que enterrar a un Amado
es como devolver una guitarra
que nos prestó el Silencio padre de toda música.
              13
Podría suceder que no diera el Amante
ningún oído a tu palabra de oro,
y que, siendo el Amante la mitad de un amor,
insistiera en llorar su visible rotura.
Le enseñarás entonces la ingeniosa lección
de ortopedia celeste que yo te di en su tiempo
y en virtud de la cual un Amante partido
sabe reconstruir la mitad que le falta.
Pero, escucha: no es útil enseñar mi receta
si el operario es flojo y el material endeble.
Para el llagado Amante que se dice
la mitad solitaria de un entero amoroso,
es mejor ir saltando con la única pierna
y el ojo impar que le dejó la muerte
hacia el Polo feliz donde se juntan
y se bendicen todas las mitades de amor.
              14
El llanto musical de las viudas recientes
es la demostración de un teorema perfecto,
y ha de inspirarte una emoción abstracta
como el sollozo de la Geometría.
Si alguna madre llora por su niño difunto,
es bueno que te pongas tu vestido de fiesta;
porque se dio la suerte del obrero
que cumplió en un instante su trabajo del día.
Si asistes al entierro de un héroe y si tus pies
van acatando el ritmo de alguna marcha fúnebre,
haz que tu corazón, al mismo tiempo,
lleve un paso de baile;
porque un héroe difunto es como un higo
que al peso de su miel ha soltado la rama.
Elbiamor, no es plausible remojar con el ojo
tales desprendimientos necesarios;
porque son alabanza de las cosas que vuelven
a su centro natal.
              15
De las excavaciones arqueológicas
te mando que te apartes (bien sé yo que te gustan).
Remover con las palas un cementerio indio
es como trastornar sin derecho ninguno
la vieja utilería de la muerte.
¡Ah, si tu pala fiel desenterrase,
no la oscura tinaja de Santiago
con sus huesos vencidos y su rostro que llora,
sino un cántaro seco,
dentro del cual se conservara el grano
de la risa primera!
¡Bendeciría entonces aquel don de tu mano,
y te daría en premio una granada
que se abrió sin cuchillo!
Pero no es útil excavar el humus
para desenterrar una imagen del llanto.
              16
Te ordeno que no explores ni selva ni espesura,
tengan o no el prestigio de la fábula.
Es poco saludable la humedad de los bosques
e irrita las mucosas del corazón viajero.
Además correrías el riesgo de toparte
con los gastado monstruos de la literatura.
¡Oh, qué distinto fuera si, vagando
por un monte frutal, encontraras el árbol
donde se posa el sol para dormirse,
y a su tronco anillado con la doble serpiente
lograras acercarte sin temor!
Entonces dejaría yo de ser tu maestro,
para besar tu frente con labios de discípulo.
Fuera de tal encuentro, lo demás es un simple
goce de la botánica.
              17
Elbiamor, yo conozco tu inclinación al viaje;
pero no has de viajar extrañamente.
No utilices en tierra, como cabalgadura,
ni al Centauro parlante ni al Unicornio mudo;
ni montes en el agua ni al Delfín que te brinde
su lomo resbaloso, ni al Caballo de Mar;
ni despeines el aire ya en Hipogrifo arisco
ya en dócil Clavileño.
Te romperás en vano los riñones del alma,
si tomas a esas bestias como fácil vehículo.
En cambio, te aconsejo navegar en la Rosa:
ya sabes manejar su difícil timón.
Si fatigas los remos y hay soplo en tu velamen,
te allanará sus golfos la hermosura de arriba.
              18
Hay señores que abusan de los ángeles
haciéndolos actuar en muy tristes oficios:
ángeles de cocina o ángeles de salón,
ángeles con tijeras o ángeles con la cítara.
No caigas, Elbiamor, en tan burdo angelismo:
has de saber que un ángel es tu hermano mayor
en el conocimiento de la fruta celeste.
Pero tales razones de familia
no te acuerdan el goce de intimidad alguna,
ni tampoco el derecho de jugar con los ángeles
como si fueran vidrios de colores.
Exactamente, un ángel es el primer espejo
de la Divinidad.
“¿Y cuál espejo soy?”, me dirá tu cordura.
Elbiamor, necesarios y distintos metales
espejaban la hermosa cara de tu Señor.
              19
Deja la soledad para el uso exclusivo
de los poetas devastados
y los filósofos en ruinas.
“¡Estoy solo y medito!”, se gallardea el búho,
muy arropado en su lujosa noche.
Pero el cóndor sereno de los Andes,
erguido en su montaña y al sol de mediodía,
reflexiona en silencio: “La soledad no existe”.
Y es verdad, Elbiamor, que ninguno está solo.
              20
No la curiosidad, torpe mendiga,
sino el amor de relucientes ojos
ha de guiar tus pasos en la ciencia.
Elbiamor, en tu casa (y no lo olvides)
hay una claraboya para la luz de Arriba
y hay un sótano, abajo, para la oscuridad.
No has de asomarte ni a la claraboya
ni al sótano, buscando lo terrible.
Sólo tendrás abiertos los oídos del alma;
porque la claraboya y el sótano que dije
son la doble frontera de tu mundo,
y porque han de llamarte desde las dos fronteras.
              21
Abundan los poetas que, al menos en la estrofa,
quieren eternizar sus amores de un año
y eternizar su gozo de talón fugitivo
y eternizar sus lágrimas que ya el sol evapora.
Elbiamor, no me opongo si quieres imitar
esas nobles tendencias del alma eternizante.
Pero sea con una condición:
en ese mismo anhelo de eternizar las cosas
has de ver el indicio y hasta la vocación
de tu más que segura eternidad.
Porque un sabor eterno se nos ha prometido,
y el alma lo recuerda.
              22
Tomo un pedazo de pan duro,
lo remojo en el agua
y lo doy a los pájaros de arriba.
Come un gorrión el pan y luego tiende
sus alas al espacio:
Elbiamor, el pan duro se ha convertido en vuelo.
Se nutre de mi pan una calandria
y en seguida retoma su profesión del trino:
Elbiamor, el pan duro se ha transformado en música.
No es bueno destruir el pan duro del alma:
vale más remojarlo y transmutarlo
ya en altura ya en canción.
              23
El quirquincho le dice al avestruz:
“Te gano en la carrera”.
Sobre sus patas fósiles ya se apura el quirquincho:
el avestruz, en cambio, sin lanzarse al torneo,
gira sobre sus pies y le muestra la cola.
Elbiamor, si te vieras en caso parecido,
seguirás la lección del avestruz;
pero no has de mostrarle al quirquincho insolente
las plumas de tu cola en arrogancia.
Yo no despreciaría ni el flato de un mosquito.
              24
Sea la paz el agua de tu día
y el vino de tu noche.
Pero si la justicia te llamase a una guerra,
ceñirás tu buen casco y empuñarás tu lanza.
Y verterás tu sangre y la del otro,
fiel a una rigurosa economía.
La tierra se alimenta con la sangre del justo,
y con la del injusto se purga sabiamente.
              25
La división del átomo en procura de la unidad de la materia
es un viejo delirio de la física parda.
Elbiamor, no te ocupes en esas liviandades
ni manejes isótopos de uranio.
Ellos dividirán, hasta perderse,
la materia inasible,
y sólo encontrarán, según peso y medida,
los números cantores del Primer Intelecto.
Porque, a decir verdad, la materia no existe.
              26
Si están o no habitados Marte, Venus y Júpiter,
es una duda torpe que no has de mantener.
Este globo terráqueo (planeta nada ilustre)
se vanagloria, empero, de muchos habitantes:
¿por qué no los tendrían, Elbiamor, los demás?
¿Qué les falta una atmósfera de oxígeno?
Respirarán fotones o electrones.
¿Qué no tienen ganados ni trigales?
Almorzarán sus cobres y amatistas.
Sus almas racionales bien podrían tener
un soporte de cuarzo, sin violentar la lógica.
¿Por qué han de ser iguales a nosotros?
La posibilidad es infinita,
y el Divino Alfarero no se repite nunca.
              27
Un orden venerable, y a menudo cruel,
preside la existencia de toda criatura.
Le dijo el gavilán a la paloma:
“Es mediodía ya, voy a comerte”;
y la paloma se dejó embuchar,
sin acudir a la jurisprudencia.
Elbiamor, no te sumes a la hueste mojada
que llora en estos casos de inefable justicia:
ni le pegues un tiro al gavilán
ni le ofrezcas un lauro a la paloma.
Que nadie arroje a la balanza de oro
ningún lastre importuno.
Más temblaría yo si la paloma
se comiera de pronto al gavilán.
              28
Cuando la rana corajuda
por igualarse con el buey,
se infló del aire de sí misma
y reventó gallardamente,
los olímpicos dioses estallaron
en una formidable carcajada.
Pero un dios que sin duda no reía
dijo a los otros y a su hilaridad:
“En la explosión heroica de la rana
yo advierto la divina locura de los grandes”.
Y entonces una rama de laurel
se consagró al esfuerzo del batracio sublime.
              29
Elbiamor, que te vean siempre igual a ti misma,
ya toques las alturas, ya recorras el suelo.
Ni se rebaja el pan en la mesa del pobre
ni se sublima en el mantel del rico.
Sé como el pan, y la Justicia
dirá tu elogio en la balanza.
              30
Te propongo, con ánimo docente
varias definiciones de tu cuerpo.
La viajera: “Es un traje de turismo,
entre los muchos que ha de usar tu ser
cumpliendo su moción helicoidal”.
La tenebrosa: “Es el cajón de muerte
o el ataúd grosero en que tu alma
yace y espera su liberación”.
La hotelera: “Tu cuerpo es una casa
que has de habitar un día y una noche”.
La fabril: “Es un útil de trabajo,
una herramienta noble (martillo, escoplo, arado)
con que realiza el alma sus oficios terrestres”.
Sea un útil o un traje, sea chalet o féretro,
cuidarás ese poco de tierra necesaria.
Ni adores a tu cuerpo ni le des latigazos:
es un buey de ojos triste, pero muy obediente
si no lo abruma el yugo ni le sobra el alfalfa.
              31
Comerás las verduras de tu huerto,
sin repudiar el haba como los pitagóricos.
Una lechuga, dos acelgas,
una manzana y un limón
te dan las mismas calorías
de un buen pedazo de ternera.
Con todo, no rechaces un lomo de novillo
por temor de que el alma de tu abuela
se haya encarnado en ese pastoril animal.
Tales encarnaciones repugnan al Demiurgo:
Elbiamor, no se ha visto ni ha de verse jamás
que un hombre habite dentro de un caballo.
Lo más triste y usual es que un caballo
se nos meta en el hombre.
              32
Del fermentado jugo de las uvas
no beberás, como no sea
ya en los bautismos, ya en los casamientos.
Repudiarás en toda circunstancia
los brebajes malditos
que aviesamente se destilan
en sigilosos alambiques.
Todo borracho es una casa
que abre sus puertas al ladrón.
Y el que bebe agua pura consigue que florezca
la barba de Esculapio.
              33
Te bañarás asiduamente,
pero sin ínfulas ni orgullo.
Gentes hay que se bañan y lo gritan
como si fuera un acto de heroísmo.
Que la modestia y la necesidad
te lleven de la mano hasta la ducha,
no de otro modo el labrador que limpia
la reja de su arado.
              34
Cómodos e inocentes han de ser tus vestidos:
ni ha de ahogarte la tela ni menos desnudarte.
No des tu mano a las pulseras
ni hagas tu cárcel de una túnica:
el ostentoso pavorreal
es un esclavo de su ropa.
              35
Con los preceptos de mi Alegropeya
lograrás, Elbiamente, construir tu alegría
por la virtud sapiente y obrante de tu alma.
Y darás buena sombra
para todos. Amén.
CORTO DE FLORENCIA GARAT INSPIRADO EN EL POEMA DE MARECHAL


SONRIE (CHARLES CHAPLIN - ROBERTO CARLOS)
No, ya no pienses en llorar, de que vale lamentar, lo pasado, paso 
Si ese amor termino, otro amor puede llegar, 
Nunca es tarde para amar, y llegar a ser feliz, sonríe 
No, para que la soledad, cuando la felicidad, puede hacerte sentir, 
Como es lindo vivir, nunca dejes de soñar, y mañana al despertar, 
Ve la vida con amor, sonríe, 

No, para que la soledad, cuando la felicidad, puede hacerte sentir, 
Como es lindo vivir, nunca dejes de soñar, y mañana al despertar, 
Ve la vida con amor, sonríe
Sonríe



CORTOS DE ODA A LA ALEGRÍA








BODA CAMPESINA -  PIETER BRUEGHEL, EL VIEJO 
BODA CAMPESINA -  PIETER BRUEGHEL, EL JOVEN 
JUEGOS DE NIÑOS -  PIETER BRUEGHEL, EL VIEJO 

ALEGRÍA - WILLIAM BLAKE




UN CULTOR DE LA ALEGRÍA:  BOB ESPONJA