Poesia

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13.12.13

MUERTE

IMAGEN DEL FILM EL SÉPTIMO SELLO DE INGMAR BERGMAN
IMAGEN DEL FILM EL PASAJE DE RENE MANZOR PROTAGONIZADO POR ALAIN DELON
VERDAD ES ( JUAN GELMAN)

Cada día
me acerco más a mi esqueleto.
Se está asomando con razón.
Lo metí en buenas y en feas sin preguntarle nada,
él siempre preguntándome, sin ver
cómo era la dicha o la desdicha,
sin quejarse, sin
distancias efímeras de mí.
Ahora que otea casi
el aire alrededor,
qué pensará la clavícula rota,
joya espléndida, rodillas
que arrastré sobre piedras
entre perdones falsos, etcétera.
Esqueleto saqueado, pronto
no estorbará tu vista ninguna veleidad.
Aguantarás el universo desnudo.



XC (RABINDRANATH TAGORE)

El día que la muerte llame a tu puerta, ¿qué presente le ofrecerás?
Mostraré a mi visitante la rebosante copa de mi vida, y no tendré ningún temor de que se vaya con las manos vacías.
Y la dulce cosecha de todos mis días de otoño y todas mis noches de verano; los frutos y ganancias de mi vida atareada, todo se lo ofreceré el último de mis días, cuando la muerte llame a mi puerta

Oda 911- De camino a la tumba (RUMI)

El día en que muera, cuando me lleven de camino
a la tumba, no llores.
Y por favor no digas ¨se ha ido!, se ha ido!¨
La muerte no tiene nada que ver con el ir o el venir.
Acaso el sol y la luna no tienen su puesta cada día,
mas no se van. Al contrario, la muerte es la
unión de todas la etapas.
La tumba pareciera una prisión, mas es la
liberación hacia la unión.
La semilla humana se va de regreso hacia la tierra,
al igual que una cubeta baja hasta el pozo en el
cual habita José.
Luego esa semilla crece en toda su belleza inimaginable.

Tu boca se cierra aqui en este plano.....
e inmediatamente se abre en un grito de alegría en el siguiente.
SI LA MUERTE PISA MI HUERTO (JOAN MANUEL SERRAT)

Si la muerte pisa mi huerto, 
Quién firmará que he muerto de muerte natural 
Quién lobo se hará en mi pueblo, 
Quién pondrá un lazo negro al entreabierto portal 
Quién será ese buen amigo que morirá conmigo aunque sea un tanto así 
Quién mentira una padre nuestro y a rey muerto rey puesto pensara para si 

Y quién cuidara de mi perro, 
Quién pagara mi entierro y una cruz de metal 
Cuál de todos mis amores ha de comprar las flores para mi funeral 
Quién vaciara mis bolsillos, Quién liquidará mis deudas a saber 
Quién pondrá fin a mi diario al caer, La última hoja en mi calendario. 

Quién me hablara entre sollozos 
Quién besara mis ojos para darles la luz 
Quién rezará mi memoria Dios lo tenga en su gloria y brindará a mi salud 
Quién hará pan de mi trigo 
Quién se pondrá mi abrigo el próximo diciembre 
Quién será el nuevo dueño de mi casa y mi sueños y mi sillón de mimbre 

Y quién me abrirá mis cajones 
Quién leerá mis canciones con morboso placer 
Quién se acostara en mi cama se pondrá mi pijama y mantendrá mi mujer 
Y me traerá un crisantemo el primero de noviembre a saber 
Quién pondrá fin a mi diario al caer la última hoja en mi calendario.



ENSEÑA COMO TODAS LAS COSAS AVISAN DE LA MUERTE (FRANCISCO DE QUEVEDO)

Miré los muros de la patría mía,
si un tiempo fuertes, ya demoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo, vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados;
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa, ví que amancillada
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé otra cosa en qué poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.
POESÍA VERTICAL (ROBERTO JUÁRROZ)

37

Mientras haces cualquier cosa,
alguien está muriendo.

Mientras te lustras los zapatos,
mientras odias,
mientras le escribes una carta prolija
a tu amor único o no único.

Y aunque pudieras llegar a no hacer nada,
alguien estaría muriendo,
tratando en vano de juntar todos los rincones,
tratando en vano de no mirar fijo a la pared.

Y aunque te estuvieras muriendo,
alguien más estaría muriendo,
a pesar de tu legítimo deseo
de morir un minuto con exclusividad.

Por eso, si te preguntan por el mundo,
responde simplemente: alguien está muriendo.

CUANDO ME MUERA (JOSÉ LARRALDE)
 
El día en que yo me muera  
que nadie llore por mí, 
el llanto es agua salada 
y la sal no echa raíz. 
 
El llanto es agua salada    
y la sal no echa raíz. 
 
Tirenme de lomo al campo 
y los ojos ábranme, 
que quiero seguir mirando 
el cielo que no alcance. 
 
Que quiero seguir mirando 
el cielo que no alcancé.
 
Que nadie rece por mi alma 
y que nadie ruegue a Dios, 
ya no me quedan ni gracias 
pa' pagar ese favor. 
 
Ya no me quedan ni gracias 
pa' pagar ese favor.
Voy caminando despacio, 
total, igual vi'a llegar. 
 
La vida no tiene apuro, 
la muerte sabe esperar. 
la vida no tiene apuro, 
la muerte sabe esperar.
 
Un día pensando en algo 
quise soñar, y pa' qué? 
Me sobraba pensamiento 
pero al sueño no lo hallé. 
 
Tirenme de lomo al campo 
y los ojos ábranme, 
que quiero seguir mirando 
el cielo que no alcancé.

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA (CÉSAR VALLEJO)

Me moriré en París, con aguacero.
un día del que tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París, y no me corro.
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala, y jamás como hoy me he vuelto
con todo mi camino, a verme solo.
"César Vallejo ha muerto". Le pegaban
todos, sin que él hiciera nada.
Le daban duro con un palo, y duro
también con una soga. Son testigos
los días jueves y los huesos húmedos,
la soledad, la lluvia , los caminos.

CANCIÓN PARIS 1938 DE QUILAPAYUN EN MEMORIA DE VALLEJO

CERRARON SUS OJOS (GUSTAVO ADOLFO BECQUER)

Cerraron sus ojos,
que aún tenía abiertos;
taparon su cara
con un blanco lienzo;
y unos sollozando,
 otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.

La luz, que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho;
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.
Despertaba el día
y a su albor primero
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo
Ante aquel contraste
de vida y misterios,
de luz y tinieblas,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

De la casa en hombros
lleváronla al templo
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.
Al dar de las ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos;
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.

De un reloj se oía
compasado el péndulo
Y de algunos cirios
el chisporroteo
tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba...
que pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

De la alta campana
la lengua de hierro
le dió, volteando
su adiós lastimero
El luto en las ropas,
Amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo

Del último asilo,
obscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapiáronla luego,
y con un saludo
despidióse el duelo.
La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
reinaba el silencio;
perdido en las sombras,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a solas me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
¡Del húmedo muro
tendida en el hueco,
acaso de frío
se hielan sus huesos!...

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuelve el alma al cielo?
¿Todo es vil materia,
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo
Algo que repugna,
aunque es fuerza hacerlo,
a dejar tan tristes,
tan solos los muertos.

SUS OJOS SE CERRARON (CARLOS GARDEL)

VERSIÓN DE SANDRO

Sus ojos se cerraron... 
y el mundo sigue andando, 
su boca que era mía 
ya no me besa más, 
se apagaron los ecos 
de su reír sonoro 
y es cruel este silencio 
que me hace tanto mal. 
Fue mía la piadosa 
dulzura de sus manos 
que dieron a mis penas 
caricias de bondad, 
y ahora que la evoco 
hundido en mi quebranto, 
las lágrimas pensadas 
se niegan a brotar, 
y no tengo el consuelo 
de poder llorar. 
¡Por qué sus alas tan cruel quemó la vida! 
¡por qué esta mueca siniestra de la suerte! 
Quise abrigarla y más pudo la muerte, 
¡Cómo me duele y se ahonda mi herida! 
Yo sé que ahora vendrán caras extrañas 
con su limosna de alivio a mi tormento. 
Todo es mentira, mentira es el lamento. 
¡Hoy está solo mi corazón! 

Como perros de presa 
las penas traicioneras 
celando mi cariño 
galopaban detrás, 
y escondida en las aguas 
de su mirada buena 
la suerte agazapada 
marcaba su compás. 
En vano yo alentaba 
febril una esperanza. 
Clavó en mi carne viva 
sus garras el dolor; 
y mientras en las calles 
en loca algarabía 
el carnaval del mundo 
gozaba y se reía, 
burlándose el destino 
me robó su amor.

COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE (JORGE MANRIQUE)
VERSIÓN PACO IBAÑEZ
VERSIÓN AMANCIO PRADA

Recuerde el alma dormida
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida
cómo se viene la muerte
tan callando:
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor,
cómo a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
y pues vemos lo presente
cómo en un punto es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente
daremos lo no venido
 por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vió,
porque todo ha de pasar
por tal manera.
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en el mar,
 que es el morir:
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos;
allegados, son iguales
los que viven por sus manos y los ricos.
CANCIÓN PARA MI MUERTE (SUI GENERIS)
Hubo un tiempo que fue hermoso
y fui libre de verdad
guardaba todos mis sueños 
en castillos de cristal
poco a poco fui creciendo
y mis fábulas de amor 
se fueron desvaneciendo
como pompas de jabón
Te encontrare una mañana 
dentro de mi habitación
y prepararas la cama
para dos...
Es larga la carretera
cuando uno mira atrás
vas cruzando las fronteras
sin darte cuanta quizás
tomate del pasamanos
porque antes de llegar
se aferraron mil ancianos
pero se fueron igual
Te encontrare una mañana 
dentro de mi habitación
y prepararas la cama
para dos...
Quisiera saber tu nombre
tu lugar tu dirección
y si te han puesto teléfono
también tu numeración
te suplico que me avises
si me vienes a buscar 
no es porque te tenga miedo
solo me quiero arreglar
Te encontrare una mañana 
dentro de mi habitación
y prepararas la cama
para dos... (x2)

LA MUERTE ESTA DESNUDA (JORGE DEBRAVO)

La muerte está desnuda frente al hombre.
Desnuda, simple, franca.
No es ojo cerrado por la sombra:
es una piedra blanca,
una pared escueta, una muralla
dura y definitiva.
Morir es entregar la batalla a otras manos
como una mano viva.

La muerte está desnuda frente al hombre
y es simple como el paso,
el corazón, el labio,
la silla y el abrazo.

Simple como las mesas cotidianas,
como la cena diaria.

Viva como el amor y, como el cuerpo,
concreta y necesaria.
TONADA DE LA MUERTE (SILVIO RODRÍGUEZ)
Desde el día que me alumbra
hijo me llama la muerte
y así repite mi suerte
entre penumbra y penumbra.
Pero la luz me deslumbra
y siento afán de guardarla
verle nacer y sembrarla
para que nazcan ventanas
y salgo a fundar mañanas
pese a la muerte y su charla.

La muerte ronda conmigo
hasta muy tarde en la noche
yo voy a pie y ella en coche
silenciosa, de testigo.
Sabe que soy su enemigo
su hijo desobediente
por eso silba entre dientes
una tonada de aviso
y yo aún sin permiso
sueño más resplandeciente.

La muerte madre y consejo
rompe afilar la guadaña
me alza la voz, me regaña
porque no espero a ser viejo.
Traspasando su entrecejo
llego al fondo del secreto
y con crecido respeto
veo como se deslizan
dos lágrimas por las lisas
mejillas de su esqueleto.



TRES VARIACIONES ALREDEDOR DE LA MUERTE (MIGUEL OTERO SILVA.)

Un niño es la crisálida de un amor y de un llanto,
es la estrofa primera de un poema,
es la cuesta inicial de una montaña.
Y la muerte de un niño es tan absurda
como si la mañana se anegara de sombra.

Sólo loca la muerte ha de matar a un niño,
apagar un amor que no ha nacido
y secar unas lágrimas que no han corrido nunca.

Mientras los niños mueran
yo no logro entender la misión de la muerte.
HAY QUIEN PRECISA (SILVIO RODRÍGUEZ)

Los años pasan, sí, la vida no;
el mundo estalla hermoso alrededor.
Si el corazón mortal me deja de latir,
en ese instante hay quien saltó a vivir.

Los años pasan, sí, el fuego no;
el fuego volverá en los hijos del sol.
si el pecho se apagó, por un soplo senil,
el gran incendio acudirá en cien mil.

Hay quien precisa una canción de amor,
hay quien precisa un canto de amistad,
hay quien precisa remontarse al sol,
para cantar la mayor libertad.

Hay quien precisa una canción de paz,
hay quien precisa el canto de un fusil,
hay quien precisa una evidencia más,
para tener la razón de vivir.

Los años pasan, sí, lo bello está;
lo bello está invitando a irlo a tomar.
Si el sueño envejeció, fue triste para él,

lo bello nunca más será de aquel.


PREPARACIÓN PARA LA MUERTE (MANUEL BANDEIRA)

La vida es un milagro.
Cada flor,
con su forma, su color, su aroma,
cada flor es un milagro.
Cada pájaro,
con su plumaje, su vuelo, su canto,
cada pájaro es un milagro.
El espacio, infinito,
el espacio es un milagro.
El tiempo, infinito,
el tiempo es un milagro.
La memoria es un milagro.
La conciencia es un milagro.
Todo es milagro.
Todo menos la muerte.
- Bendita muerte, que es el fin de todos los milagros.

BALADA PARA MI MUERTE 
(ASTOR PIAZZOLA - FERRER INTERPRETADO POR SUSANA RINALDI)
Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
guardaré mansamente las cosas de vivir,
mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.

Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba,
mi penúltimo whisky quedará sin beber,
llegará, tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis.

Hoy que Dios me deja de soñar,
a mi olvido iré por Santa Fe,
sé que en nuestra esquina vos ya estás
toda de tristeza, hasta los pies.
Abrazame fuerte que por dentro
me oigo muertes, viejas muertes,
agrediendo lo que amé.
Alma mía, vamos yendo,
llega el día, no llorés.

Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
que es la hora en que mueren los que saben morir.
Flotará en mi silencio la mufa perfumada
de aquel verso que nunca yo te supe decir.

Andaré tantas cuadras y allá en la plaza Francia,
como sombras fugadas de un cansado ballet,
repitiendo tu nombre por una calle blanca,
se me irán los recuerdos en puntitas de pie.

Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
guardaré mansamente las cosas de vivir,
mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.

Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba,
mi penúltimo whisky quedará sin beber,
llegará, tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis,

cuando sean las seis, ¡cuando sean las seis!

EL TESTAMENTO (GEORGE BRASSENS)

Me podré triste como un sauce
el día en que me llame Dios;
golpeando un hombro así me diga:
"Venía a ver si allí estoy yo".
Entonces por el cielo y la tierra
enorme luto guardaré
y yo pregunto ¿los nogales
de mi cajón están en pie?

Si hay que marchar al cementerio
la senda larga tomaré
me haré la tumba rabonera
y el mundo loco dejaré
Que el funebrero me regañe
creyéndome loco de atar
Quiero partir al otro mundo
alegre como el escolar.

Antes de requebrar almitas
en los dominios de Plutón
sueño con una pollerita
para enredarme de ardor
Una vez más decir "te amo"
perder el Norte una vez más
y desflorar el crisantemo
la margarita del pensar

Ojalá mi viuda se alarme
cuando sepulte a su mitad
y que para llorar un poco
cebollas no tenga que pelar
Que ella se case, se lo ruego
con otro tipo igual que yo
que se aproveche de mis ropas
de mis pantuflas y loción.

Con mi mujer puede acostarse
y mis cigarras terminar;
pero jamás ¡muerte de mi alma!
al pobre gato castigar.
Aunque no tengo ni diez gramos
ni de rencor ni de maldad
si es que le pega al pobre gato
esta fantasma volverá.

Aquí termina una hoja muerta,
mi testamento terminó,
Ya no me dolerán las muelas
"¡Cerrado a causa de dolor!"
Ya no me dolerán las muelas
dejo este mundo ¡qué dolor!
a la fosa común del tiempo
y del olvido ya me voy.

 ADIÓS A LA MAMA (CHARLES AZNAVOUR)
VERSIÓN DE RAPHAEL
VERSIÓN DE SANDRO
Ya están aquí 
Llegaron ya 
A la llamada del amor 
Está muriendo la mamá 

Todos al fin 
Llegaron ya 
De todas partes del país 
Desde el mayor 
Hasta el menor 
Todos en torno a la mamá 
Y hasta los niños al jugar 
En un extremo del salón 
Se esfuerzan para no gritar 
Es una última atención 
A la mamá 

Todos se turnan 
En cuidarla 
En atenderla y abrazarla 
Esta muriendo la mamá 
Santa María, madre de Dios 
Nuestra Señora del Dolor 
Todos te rezan con fervor 
Y entonan el Ave María 
Ave María 
Tanto recuerdo 
Y tanto amor 
Alrededor 
De la mamá 
Tanto suspiro 
Tanto dolor 
Alrededor de la mamá 

Vuelve a formarse la reunión 
Y así por la postrera vez 
Está muriendo la mamá 
Y como un rito en la ocasión 
Se pasan una y otra vez 
El jarro con sabor a pez 
Que beben con moderación 
Es claro que no hay pena, no hay tristeza 
Hay una gran resignación 
Y mientras un hermano reza 
El otro canta una canción 
A la mamá 

Y las mujeres se han reunido 
En torno a la hermana mayor 
Está muriendo la mamá 
Un cirio medio consumido 
Ante la imagen del Señor 
Con un rosario renegrido 
Repitan todos la oración 
Ave María 
Tanto recuerdo 
Y tanto amor 
Alrededor de la mamá 
Tanto suspiro 
Tanto dolor 
Alrededor de la mamá 
Que jamás 
Jamás 
Jamás 
Jamás nos dejará !



IX

Hoy fue día de los muertos,
día de muerte y de olvido...
Nunca nadie supo nada
del que se fue del camino.

Por una noche sin astros
los muertos vagan perdidos.
El que va ya no vuelve,
para volver no hay camino.

¡Tú que sabes lo que dices!
Son más arduos los destinos...
Día de los muertos, día
-dirás- de nosotros mismos.


JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

LLANTO Y COPLAS (JOAN MANUEL SERRAT SOBRE POEMA DE ANTONIO MACHADO)



Al fin, una pulmonía 
mató a Don Guido, y están 
las campanas todo el día 
doblando por él: ¡din, dan! 
murió don Guido, un señor 
de mozo muy jaranero, 
muy galán y algo torero; 
de viejo gran rezador. 

Dicen que tuvo un serrallo 
este señor de Sevilla; 
que era diestro 
en manejar el caballo, 
y un maestro 
en refrescar manzanilla. 

Cuando mermó su riqueza 
era su monomanía 
pensar que pensar debía 
en asentar la cabeza 
y asentóla 
de una manera española, 
que fue a casarse con una 
doncella de gran fortuna. 

Y repintar sus blasones 
hablar de las tradiciones 
de su casa, 
a escándalos y amoríos 
poner tasa, 
sordina a sus desvaríos. 

Gran pagano 
se hizo hermano 
de una santa cofradía; 
el Jueves Santo salía, 
llevando un cirio en la mano 
-¡aquel trueno!- 
vestido de nazareno. 

Hoy nos dice la campana 
que han de llevarse mañana 
al buen Don Guido muy serio 
camino del cementerio. 
¿Tu amor a los alamares 
y a las sedas y a los oros 
y a la sangre de los toros 
y al humo de los altares? 

¡Oh fin de una aristocracia! 
La barba canosa y lacia 
sobre el pecho; 
metido en tosco sayal 
las yertas manos en cruz, 
¡tan formal! 
el caballero andaluz.


LA MUERTE (ÓSCAR ECHEVERRI MEJÍA)

No es cuchillo, y nos corta la mirada.
No es hielo, y la sangre nos congela.
No tiene alas, y en sus brazos vuela
nuestra alma, hacia lo alto convocada

Sin ser la cárcel, en la fosa helada
-meta y liberación- nos encarcela.
Su invisible presencia nos desvela.
Todo-al final-comienza entre su nada.

No tiene ojos, pero nos acecha.
Ignora el almanaque, más la fecha
que nos asigna, nunca se le olvida.

No es el polvo, y al polvo nos regresa.
Es la derrota, más con ella empieza
el duradero triunfo de la vida.




ELEGÍA 
(POEMA DE MIGUEL HERNÁNDEZ 
CANTADO POR JOAN MANUEL SERRAT)
(En Orihuela, su pueblo y el mío
se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando en hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión mas grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedientas de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

tu corazón sea terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
de almendro de nata te requiero
que tenemos que hablar de muchas cosas
compañero del alma, compañero.
A LAS PARCAS (FRIEDRICH HÔLDERLIN)

Dadme un verano solamente y un otoño
para que el canto me madure -¡Oh, poderosas!
Cuando se sacie de estos juegos, más conforme
el corazón podrá morírseme en el pecho.

Alma que en vida no cumplió su ley divina
no halla reposo ni del Orco en las honduras.
Pero si al fin logro plasmar lo sacrosanto
que llevo dentro de mi ser, la poesía,

¡Oh, bienvenida sea el mundo de las sombras!
He de sentirme satisfecho, aunque la lira
no me acompañe... Una vez sola habré vivido
como los dioses. Y no preciso nada más.


VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS (CESARE PAVESE) 

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esa muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,

sorda, como un viejo remordimiento

o un absurdo defecto. Tus ojos

serán una palabra inútil,

un grito callado, un silencio.



Así los ves cada mañana

cuando sola te inclinas

ante el espejo. Oh, cara esperanza,

aquel día sabremos, también,

que eres la vida y eres la nada.


Para todos tiene la muerte una mirada.

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.


Será como dejar un vicio,

como ver en el espejo

asomar un rostro muerto,

como escuchar un labio ya cerrado.


Mudos, descenderemos al abismo.
TEARS IN HEAVEN (ERIC CLAPTON)
LÁGRIMAS EN EL CIELO CON SUBTITULADO ESPAÑOL
Would you know my name
if I saw you in heaven?
Would it be the same
if I saw you in heaven?
I must be strong and carry on
'Cause I know I don't belong here in heaven...



Would you hold my hand
if I saw you in heaven?
Would you help me stand
if I saw you in heaven?
I'll find my way through night and day
'Cause I know I just can't stay here in heaven...



Time can bring you down, time can bend your knees
Time can break your heart, have you begging please...begging please


Beyond the door there's peace I'm sure
And I know there'll be no more tears in heaven...
Would you know my name
if I saw you in heaven?
Would you be the same
if I saw you in heaven?
I must be strong and carry on
'Cause I know I don't belong here in heaven...

'Cause I know I don't belong here in heaven...
Recordarías mi nombre?
Si te encuentro en el cielo?
¿Sería lo mismo de antes?
Si te encontrara en el cielo?
Debo ser fuerte
Y continuar
Ya sé que no pertenezco
Aquí, al cielo.


¿Me tomarías de la mano
si nos encontramos en el cielo?
¿Me ayudarías a levantarme
Si nos vemos en el cielo?
Encontraré mi camino.
Entre los días y las noches.
Ya sé que no puedo quedarme
aquí, en el cielo.


El tiempo puede echarte abajo
El tiempo puede doblar tus rodillas
El tiempo puede romper tu corazón
Pidiéndolo por favor.
Por favor.

Tras esta puerta.
Habrá paz, estoy seguro.
Y sé que ya no habrán más
lágrimas en el cielo
 ¿Me tomarías de la mano
si nos encontramos en el cielo?
¿Me ayudarías a levantarme
Si nos vemos en el cielo?
Encontraré mi camino.
Entre los días y las noches.
Ya sé que no puedo quedarme
aquí, en el cielo.
 
VOY A DORMIR (ALFONSINA STORNI)

Dientes de flores, cofía de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados
Voy a dormir, nodriza mía; acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sóla; déjame romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides...Gracias...Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...


SALA DE ESPERA (ANTONIO REQUENI)



Nuestro cuerpo es una sala de espera

donde la muerte se entretiene

leyendo una revista.

Sentada, hojea nuestra alma

(grabados con leyendas neblinosas

y excesivas erratas en el texto).

Extrae luego un lápiz y descifra

las palabras cruzadas. Doble ahora

ya las últimas páginas. Bosteza.

Cruza las piernas. Fuma un cigarrillo.

Hasta que suena el timbre y se levanta.





SI HAY ALGO IMPORTANTE ES DARLE UNA HERMOSA SOLUCIÓN A LA VIDA.
(MIGUEL HERNÁNDEZ)


LA BELLA MUERTE HONRA A TODA LA VIDA (PETRARCA)

AH QUE GRAN INDICIO DE HABER VIVIDO MAL EL QUE PAREZCA TAN TERRIBLE LA CERCANÍA DE LA MUERTE (SHAKESPEARE)

NO PODREMOS COMPRENDER LA VIDA, SI NO NOS EXPLICAMOS, EN ALGUNA MANERA, EL SIGNIFICADO DE LA MUERTE. EL CRITERIO RECTOR DE NUESTRAS ACCIONES, EL HILO QUE HA DE GUIARNOS PARA SALIR DE ESTE LABERINTO, LA LUZ (EN RESUMEN), DEBE VENIRNOS DE ALLÁ, DE LA MUERTE.
(PIRANDELLO)


AQUEL QUE TU LLORAS POR MUERTO NO HA HECHO MÁS QUE PRECEDERTE (SÉNECA)

PIENSA QUE CADA DÍA PUEDE SER EL ÚLTIMO (HORACIO)


LA MUERTE NO VIENE MÁS QUE UNA VEZ PERO SE DEJA SENTIR EN TODO MOMENTO DE LA VIDA (LA BRUYERE)


HORRORIZA PENSAR, DIOS SOBERANO,
LO QUE FUERA LA VIDA SIN LA MUERTE.
FEDERICO BALART



HE PENSADO A MENUDO EN LA MUERTE Y HE HALLADO QUE ES EL MENOR DE TODOS LOS MALES (BACON)
REMORDIMIENTO POR CUALQUIER MUERTE (JORGE LUIS BORGES)
    Libre de la memoria y de la esperanza,
    Ilimitado, abstracto, casi futuro,
    El muerto no es un muerto: es la muerte.
    Como el Dios de los místicos,
    De quien deben negarse todos los predicados,
    El muerto ubicuamente ajeno
    No es sino la perdición y ausencia del mundo.
    Todo se lo robamos,
    No le dejamos ni un color ni una sílaba:
    Aquí está el patio que ya no comparten sus ojos,
    Allí la acera donde acechó sus esperanzas.
    Hasta lo que pensamos podría estarlo pensando él también;
    Nos hemos repartido como ladrones
    El caudal de las noches y de los días.


LA PELÍCULA EMBLEMÁTICA SOBRE LA MUERTE
EL SÉPTIMO SELLO DE INGMAR BERGMAN (1957) CON SUBTITULOS EN ESPAÑOL

EL TRIUNFO DE LA MUERTE - PIETER BRUEGHEL, EL VIEJO
LA LECCIÓN DE ANATOMÍA - HARMENSZOON RIJN REMBRANDT
arte
CABALLERO DE LA MUERTE - EUGENIO SALVADOR DALI
LA CASA DE LA MUERTE - WILLIAM BLAKE

MEMENTO MORI - VANITAS - PHILIPPE DE CHAMPAGNE