Poesia

Poesia

Páginas vistas en total

Translate

9.1.14

LLUVIA


IMÁGENES DEL FILM CANTANDO BAJO LA LLUVIA CON GENE KELLY, DEBBIE REYNOLDS Y DONALD O CONNOR


UN INTERROGANTE DE LA FILOSOFÍA ES PREGUNTAR SI ENTRE GOTA Y GOTA, LLUEVE (BERTRAND RUSSELL)
LA LLUVIA (POEMA DE JORGE LUIS BORGES CANTADO POR JAIRO)
BORGES POR ÉL MISMO




VERSIÓN DE ALBERTO CORTEZ
OTRA VERSIÓN DE EL CABRERO
Bruscamente la tarde se ha aclarado 
Porque ya cae la lluvia minuciosa. 
Cae o cayó. La lluvia es una cosa 
que sin duda sucede en el pasado. 

Quien la oye caer ha recobrado 

El tiempo en que la suerte venturosa 

Le reveló una flor llamada rosa 

Y el curioso color del colorado. 


Esta lluvia que ciega los cristales 

alegrará en perdidos arrabales 

Las negras uvas de una parra en cierto 


patio que ya no existe. La mojada 

tarde me trae la voz, la voz deseada, 

de mi padre que vuelve y que no ha muerto.






LLUVIA (FEDERICO GARCÌA LORCA)

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentágrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje! 



TIEMPO DE LLUVIA (JOAN MANUEL SERRAT)


OTRA VERSIÓN


De la noche a la mañana, llega junto a la ventana,
con su frió aliento otoñal,
Y se acuna en el cristal, en un suave baile entre los brazos, del aire
Sin saber como, de gris la casa se vistió como el plomo,
el día amaneció,
Es tiempo de lluvia, tiempo de amarse a media voz,
De oír de nuevo el tic tac del reloj,
Es tiempo de lluvia, de vivir de beso en beso,
Entre paredes de yeso, y dejar los días correr
Sin mañana y sin ayer, porque no se acaba,
ni mi amor ni mi amada
Sin saber como, de gris la casa se vistió, como el plomo,
el día amaneció,
Es tiempo de lluvia, tiempo de amarse a media voz
De oír de nuevo el tic tac del reloj,
Es tiempo de lluvia, acércate, ven y siéntate



LLUVIA (RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN)


A Amparo Mom

Entonces comprendimos que la lluvia también era hermosa.
Unas veces cae mansamente y uno piensa en los cementerios abandonados.
Otras veces cae con furia y uno piensa en los maremotos que se han tragado tantas espléndidas islas de extraños nombres.
De cualquier manera la lluvia es saludable y triste.
Sus tambores acunan nuestras noches y la lectura corre a su lado por los canales del sueño.
Tú venías hacia mí y los otros seres pasaban.
No habían despertado todavía al amor, no sabían nada de nosotros.
De nuestro gran secreto.
Ignoraban la intimidad de nuestros abrazos voluptuosos, la ternura de nuestra fatiga.
Acaso los rostros amigos, las fotografías, los paisajes que hemos visto juntos, tantos gestos que hemos entrevisto o sospechado, los ademanes y las palabras de ellos. Todo, todo ha desaparecido y estamos solos bajo la lluvia, solos en nuestro compartido, en nuestro apretado destino, en nuestra posible muerte única, en nuestra posible resurrección.
Te quiero con toda la ternura de la lluvia.
Te quiero con toda la violencia de la lluvia.
Te quiero con todos los tambores de la lluvia.
Te quiero con todos los violines de la lluvia.
Aún tenemos fuerzas para subir la callejuela empinada. Recién estamos descubriendo los puentes y las casas, las ventanas y las luces, los barcos y los horizontes.
Tú estás arriba, suntuosa y bíblica, pero tan humana; increíble, pero tan real; numerosa, pero tan mía.
Yo te veo hasta en la sombra imprecisa del sueño.
Oh, visitante.
Ya es seguro que ningún desvío nos separará.
Iguales luces señaleras nos atraen hacia la compartida vida, hacia el destino único.
Ni en nuestra carne ni en nuestro espíritu nunca pasaremos la línea del otoño.
Porque la intensidad de nuestro amor es tan grande, tan poderosa, que no nos daremos cuenta cuando todo haya muerto, cuando tú y yo seamos dos sombras y todavía estemos pegados, juntos, subiendo siempre la callejuela sin fin de una pasión irremediable.
Oh, visitante.
Estoy lleno de tu vida y de tu muerte.
Estoy tocado de tu destino.
Al extremo de que nada te pertenece sino yo.
Al extremo de que nada me pertenece sino tú.
Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero distinta, ya al caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, las fugitivas luces rojas de los automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de nuestra congoja, los humildes barrios de los trabajadores.
La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste, y acaso esa tristeza sea una manera sutil de la alegría. Intima, recóndita alegría.
Estoy tocado de tu destino.
Oh, lluvia. Oh, generosa.
¿DÓNDE VA  LA GENTE CUANDO LLUEVE?(PEDRO Y PABLO)
OTRA VERSIÓN
CÓMO SURGIÓ EL TEMA

Una lluvia cae lentamente 
y te lloran las mejillas al reir. 
Dentro del oscuro medio dia, 
moretones amplios hunden el sol, 
árboles en llanto lavan el alquitrán. 
Dónde van los hombres, corren sin ver 
buscan una casa donde secar su piel. 

Dónde va la gente cuando llueve, 
siempre hay un lugar donde parar. 

Tierna mujercita sumergida 
en las aguas de mí brazo torrencial, 
beso mucha lluvia, en tu sonrisa 
hay un arcoiris tierno y precoz 
en el abanico de tu pestaña gris. 
Ves aquellos hombres corren sin ver, 
buscan una casa donde cambiar su piel. 

Dónde va la gente cuando llueve, 
dónde los que no tienen lugar. 

Dónde van, dónde van, dónde van, 
dónde van, dónde van. 

Dónde la señora la señora de arpillera, 
dónde el chico del harapo y arrabal, 
dónde los profetas de botella. 


Una chimenea fuma su paz 
sobre la terraza que ellos jamás podrán. 
Vamos a la lluvia niña de sol, 
ves que todos corren pero no todos van.

no todos van 

Dónde va la gente cuando llueve, 
dónde van aquellos que no van. 

Dónde van, dónde van, dónde van....


BAJO LA LLUVIA (JUANA DE IBARBOUROU)

¡Cómo resbala el agua  por mi espalda!
                    ¡Cómo moja mi falda, 
Y pone  en mis mejillas su frescura de nieve!
                    Llueve, llueve, llueve,

                    Y voy,  senda adelante,
Con el alma ligera y la cara radiante,
                    Sin sentir, sin soñar,
Llena de la voluptuosidad de no pensar.

                    Un pájaro se baña
En una charca turbia. Mi presencia le extraña,
Se detiene... Me mira... Nos sentimos amigos...
¡Los dos amamos muchos cielos, campos y trigos!

                    Después es el asombro
De un labriego que pasa con su azada en el hombro.
                    Y la lluvia me cubre 
De todas las fragancias que a los setos da Octubre.

Y es, sobre mi cuerpo por el agua empapado,
Como un maravilloso y estupendo tocado
De gotas cristalinas, de flores deshojadas
Que vuelcan a mi paso las plantas asombradas.

                    Y siento, en la vacuidad
Del cerebro sin sueño, la voluptuosidad
Del placer infinito, dulce y desconocido,
                    De un minuto de olvido.

                    Llueve, llueve, llueve,
Y tengo en alma y carne, como un frescor de nieve.



ESTA TARDE VI LLOVER (ARMANDO MANZANERO)
VERSIÒN DE PRESUNTOS  IMPLICADOS
VERSIÓN DE ROBERTO CARLOS

Esta tarde vi llover 
vi gente correr 
y no estabas tu 
La otra noche vi brillar 
un lucero azul 
y no estabas tu 

La otra tarde vi 
que un ave enamorada 
daba besos a su amor ilusionada 
y no estabas tu 

Esta tarde vi llover 
vi gente correr 
y no estabas tu 

El otoño vi llegar 
al mar oí cantar 
y no estabas tu 

Ya no se cuanto me quieres 
si me extrañas o me engañas 
solo se que vi llover 
vi gente correr 
y no estabas tu



LLUVIA (AMELIA BIAGIONI)


Llueve porque te nombro y estoy triste,
porque ando tu silencio recorriendo,
y porque tanto mi esperanza insiste,

que deshojada en agua voy muriendo.



La lluvia es mi llamado que persiste

y que afuera te aguarda, padeciendo,

mientras por un camino que no existe

como una despedida estás viniendo.



La lluvia, fiel lamido, va a tu encuentro.

La lluvia, perro gris que reconoce

tu balada; la lluvia, mi recuerdo.



Iré a estrechar tu ausencia lluvia adentro,
a recibir tu olvido en largo roce:
Que mi sangre no sepa que te pierdo.



EN LA PIEL‭ (HUGO MUJICA)

A lo lejos,‭ ‬afuera,‭
cae‭ 
una lluvia‭ 
que tan sólo huelo,‭ ‬una lluvia‭ 
                                que aún no ha llegado.


Aquí‭ 
en la piel,‭ ‬como en una página‭ 
en blanco,‭ 
espero que el agua,‭ ‬la lluvia,‭ 
                           lo que vive y tiembla,‭ 
                                                    me sea alguna vez revelado.


LLUEVE SOBRE MOJADO (JOAQUÌN SABINA-FITO PAÈZ)


Hay una lagrima en el fondo del río
de los desesperados, 
Adán y Eva no se adaptan al frío
llueve sobre mojado. 
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
ya no sabe a pecado, 
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
llueve sobre mojado. 
Al asesino de la cola del cine
El Padrino Dos le ha decepcionado, 
Los violadores huyen de los jardines, 
Llueve sobre mojado. 
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
sueños equivocados, 
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
llueve sobre mojado. 
Y, después de llover, 
Un relámpago va
deshaciendo la oscuridad
con besos, que antes de nacer, 
morirán. 
Ayer Julieta denunciaba a Romeo, 
Por malos tratos, en el juzgado, 
cuando se acuestan la razón y el deseo
llueve sobre mojado. 
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
cosas de enamorados, 
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
llueve sobre mojado. 
La última guerra fue con mando a distancia, 
el dormitorio era un vagón de soldados
por más que llueva y valga la redundancia, 
llueve sobre mojado. 
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
uno y uno son demasiados, 
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
llueve sobre mojado. 
Y, al final, sale un sol
incapaz de curar
las heridas de la ciudad, 
Y se acostumbra el corazón
a olvidar. 
Dormir contigo es estar solo dos veces, 
es la soledad al cuadrado, 
todos los sábados son martes y trece, 
todo el año llueve sobre mojado. 
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
cada cual por su lado, 
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, 
llueve sobre mojado
Y... colorín colorado, 
este cuento se ha terminado.



SELECCIÓN DE "HAIKUS DE LA LLUVIA" (FÉLIX MORALES PRADO) 


Llueve tan fuerte
que el espacio parece
un cristal rayado.
En los cristales
caen, lágrimas, las gotas.
Amada lluvia.
Nubes y viento.
Tal vez llueva esta tarde.
Melancolía.
Amor, ¿recuerdas?
Siempre que llueve así,
amor, recuerdas.
Limitaciones
blandas pone la lluvia
en los sentimientos.
La lluvia cae
al vaso del hogar
tras la ventana.
Estamos solos.
La lluvia nos acuna
como una nana.
Como en el verso
de Verlaine cae la lluvia
en mi corazón.
Noche de invierno.
Los hilos de la lluvia
cosen el viento.
Retama amarga.
Tienes hojas de lluvia.
También mi alma.
La lluvia canta en la bóveda del cielo.
Los pájaros acechan la memoria cansada
SONETO A LA LLUVIA (HORACIO REGA MOLINA)

¿Por qué la lluvia nos conmueve tanto,
si ella baja con ritmo paralelo,


hoy también como ayer, de un mismo cielo,

con un mismo dolor y un mismo canto?

¿Será tal vez el sugestivo encanto
de que, por un fenómeno gemelo,


nosotros nos hallamos en su duelo

y ella se reconoce en nuestro llanto?

La lluvia trae algún recuerdo ausente
con la bruma del tiempo y la distancia.


Y es tal la evocación que, de repente,

se nos figura, desde aquella estancia,
que hemos visto cruzar en la corriente


el barco de papel de nuestra infancia.
LLUEVE OTRA VEZ (SILVIO RODRÍGUEZ)
Llueve otra vez detrás de mis frontales 
entre oreja y oreja nubes bajas 
oscuras como caras 
se disfrazan de fieros animales 

Una mujer he visto cuatro veces 
con los ojos comunes de mosotros 
cuatro mil con los otros 
con los de padecer horas y meses 

Llueve otra vez 
donde no hay más conmigo 
que fieros animales 
que tiernos enemigos 

Llueve otra vez 
detrás de mis frontales 
¡oh! campo sin abrigo 
¡oh! calles sin portales 

Llueve tan bien que el fin de la semana 
en vez de ser domingo en mi cabeza 
es sólo la tristeza 
helándome el cerebro y la mañana 

Una mujer que nunca me provoca 
me ha condenado a lluvias sin motivo 
y desde entonces vivo 
ahogado en el deseo de su boca 

Llueve otra vez 
donde no hay más conmigo 
que fieros animales 
que tiernos enemigos 

Llueve otra vez 
detrás de mis frontales 
¡oh! campo sin abrigo 
¡oh! calles sin portales 

Una mujer que nunca me provoca 
me ha condenado a lluvias sin motivo 
y desde entonces vivo 
ahogado en el deseo de su boca



LLUEVE (PABLO NERUDA)

Llueve
sobre la arena, sobre el techo
el tema
de la lluvia:
las largas eles de la lluvia lenta
caen sobre las páginas
de mi amor sempiterno,
la sal de cada día:
regresa lluvia a tu nido anterior,
vuelve con tus agujas al pasado:
hoy quiero el espacio blanco,
el tiempo de papel para una rama
de rosal verde y de rosas doradas:
algo de la infinita primavera
que hoy esperaba, con el cielo abierto
y el papel esperaba,
cuando volvió la lluvia
a tocar tristemente
la ventana,
luego a bailar con furia desmedida
sobre mi corazón y sobre el techo,
reclamando
su sitio,
pidiéndome una copa
para llenarla una vez más de agujas,
de tiempo transparente,
de lágrimas.

LA GOTA EN EL OJO (SUMO)



Rock it out, man
Sing the song today
Do it right man
Night and day
Rain falls down on me
Rain, rain, rain, rain
It falls on the trees
And it falls on the stones
And it falls on the earth
And old dry bones
Rain falling all over the world
Rain falling on the little boys (and girls)
It falls in the pudles
And it falls in the snow
It falls wherever you go
It falls in the desert
When you're dying of thirst
It falls when you think
You're the last
But you're the first
Roca hacia fuera, el hombre 
Canta la canción de hoy 
¿Es él, el hombre derecho 
Noche y día 
La lluvia cae sobre mí 
Lluvia, lluvia, lluvia, lluvia 
Se cae de los árboles 
Y cae sobre las piedras 
Y cae en la tierra 
Y los huesos secos de edad 
La lluvia que cae en todo el mundo 
La lluvia que cae sobre los niños pequeños (y niñas) 
Se realiza en el pudles 
Y cae en la nieve 
Cae donde quiera que vaya 
Se realiza en el desierto 
Cuando te estás muriendo de sed 
Se cae cuando se piensa 
Eres el último 
Pero usted es el primero
LA LLUVIA LENTA (GABRIELA MISTRAL)


Esta agua medrosa y triste, 
como un niño que padece, 
antes de tocar la tierra 
desfallece. 

Quieto el árbol, quieto el viento, 
¡y en el silencio estupendo, 
este fino llanto amargo 
cayendo! 

El cielo es como un inmenso 
corazón que se abre, amargo. 
No llueve: es un sangrar lento 
y largo. 

Dentro del hogar, los hombres 
no sienten esta amargura, 
este envío de agua triste 
de la altura. 

Este largo y fatigante 
descender de aguas vencidas, 
hacia la Tierra yacente 
y transida. 

Llueve... y como un chacal trágico 
la noche acecha en la sierra. 
¿Qué va a surgir, en la sombra, 
de la Tierra? 

¿Dormiréis, mientras afuera 
cae, sufriendo, esta agua inerte, 
esta agua letal, hermana 
de la Muerte?


LLUVIA (BAJOFONDO)

ODA A LA TORMENTA (PABLO NERUDA)


Anoche
vino
ella,
rabiosa,
azul, color de noche,
roja, color de vino,
la tempestad
trajo
su cabellera de agua,
ojos de frío fuego,
anoche quiso
dormir sobre la tierra. 
Llegó de pronto
recién desenrollada
desde su astro furioso, 
desde su cueva celeste, 
quería dormir
y preparó su cama,
barrió selvas, caminos, 
barrió montes,
lavó piedras de océano,
y entonces
como si fueran plumas 
removió los pinares 
para hacerse su cama.
Sacó relámpagos
de su saco de fuego,
dejó caer los truenos
como grandes barriles.
De pronto
fue silencio:
una hoja
iba sola en el aire,
como un violín volante,
entonces,
antes
de que llegara al suelo,
tempestad, en tus manos
la tomaste,
pusiste todo el viento
a soplar su bocina,
la noche entera
a andar con sus caballos,
todo el hielo a silbar,
los árboles
salvajes
a expresar la desdicha
de los encadenados,
la tierra
a gemir como madre
pariendo,
de un solo soplo
escondiste
el rumor de la hierba
o las estrellas,
rompiste
como un lienzo
el silencio inactivo,
se llenó el mundo
de orquesta y furia y fuego,
y cuando los relámpagos
caían como cabellos
de tu frente fosfórica,
caían como espadas
de tu cintura guerrera,
y cuando ya creíamos
que terminaba el mundo,
entonces,
lluvia,
lluvia,
sólo
lluvia,
toda la tierra, todo
el cielo
reposaban,
la noche
se desangró cayendo
sobre el sueño del hombre,
sólo lluvia,
agua
del tiempo y del cielo:
nada había caído,
sino una rama rota,
un nido abandonado.

Con tus dedos
de música,
con tu fragor de infierno,
con tu fuego
de volcanes nocturnos,
jugaste
levantando una hoja,
diste fuerza a los ríos,
enseñaste
a ser hombres
a los hombres,
a temer a los débiles,
a llorar a los dulces,
a estremecerse
a las ventanas,
pero
cuando
ibas a destruirnos, cuando
como cuchilla
bajaba del cielo la furia,
cuando temblaba
toda la luz y la sombra
y se mordían los pinos
aullando
junto al mar en tinieblas,
tú, delicada
tempestad, novia mía,
furiosa
no nos hiciste daño:
regresaste
a tu estrella
y lluvia,
lluvia verde,
lluvia llena
de sueños y de gérmenes,
lluvia
preparadora
de cosechas,
lluvia que lava el mundo,
lo enjuga
y lo recrea,
lluvia para nosotros
y para las semillas,
lluvia
para el olvido
de los muertos
y para
nuestro pan de mañana,
eso sólo
dejaste,
agua y música,
por eso,
tempestad,
te amo,
cuenta conmigo,
vuelve,
despiértame,
ilumíname,
muéstrame tu camino
para que a ti se junte y cante con tu canto
la decidida voz
tempestuosa de un hombre.

GARÚA (ENRIQUE CADÍCAMO-ANÍABAL TROILO)
VERSIÓN DE JAVIER CALAMARO
VERSIÓN INSTRUMENTAL DE ASTOR PIAZZOLLA
VERSIÓN ROBERTO GOYENECHE

Qué noche llena de hastío y de frío! 
El viento trae un extraño lamento 
Parece un trozo de sombra,la noche; 
y yo en las sombras camino muy lento. 
Mientras tanto la garúa 
se acentúa con sus púas 
en mi corazón... 
En esta noche tan fría y tan mía 
pensando siempre en lo mismo me abismo; 
y aunque quiera yo arrancarla 
desecharla 
y olvidarla, 
la recuerdo más.... 

Garúa... 
Solo y triste por la acera 
va este corazón transido 
con tristeza de tapera... 
Sintiendo tu hielo 
porque aquella con su olvido 
hoy le ha abierto una gotera... 
Perdido solo 
como un duende que en la sombra 
mas la busca y mas la nombra 
Garúa.. 
Tristeza... 
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar! 

Qué noche tan llena de frío y hastío. 
No se ve a nadie cruzar por la esquina. 
Sobre la calle, la hilera de focos 
lustra el asfalto con luz mortecina. 
Y yo voy como un descarte, 
siempre solo, 
siempre aparte, 
recordándote... 
Las gotas caen en el charco de mi alma; 
hasta los huesos, calado y helado. 
Y humillando este tormento 
todavía pasa el viento 
empujándome... 


ODA A LA LLUVIA (PABLO NERUDA)

Volvió la lluvia.
No volvió del cielo
o del oeste.
Ha vuelto de mi infancia.
Se abrió la noche, un trueno
la conmovió, el sonido
barrió las soledades,
y entonces,
llegó la lluvia,
regresó la lluvia
de mi infancia,
primero
en una ráfaga
colérica,
luego
como la cola
mojada
de un planeta,
la lluvia
tic tac mil veces tic
tac mil
veces un trineo,
un espacioso golpe
de pétalos oscuros
en la noche,
de pronto
intensa
acribillando
con agujas
el follaje,
otras veces
un manto
tempestuoso
cayendo
en el silencio,
la lluvia,
mar de arriba,
rosa fresca,
desnuda,
voz del cielo,
violín negro,
hermosura,
desde niño
te amo,
no porque seas buena,
sino por tu belleza.
Caminé
con los zapatos rotos
mientras los hilos
del cielo desbocado
se destrenzaban sobre
mi cabeza,
me traían
a mí y a las raíces
las comunicaciones
de la altura,
el oxígeno húmedo,
la libertad del bosque.

Conozco
tus desmanes,
el agujero
en el rejado
cayendo
su gotario
en las habitaciones
de los pobres:
allí desenmascaras
tu belleza,
eres hostil
como una
celestial
armadura,
como un puñal de vidrio,
transparente,
allí
te conocí de veras.
Sin embargo,
enamorado
tuyo
seguí
siendo,
en la noche
cerrando la mirada
esperé que cayeras
sobre el mundo,
esperé que cantaras
sólo para mi oído,
porque mi corazón guardaba
toda germinación terrestre
y en él se precipitan los metales
y se levanta el trigo.
Amarte, sin embargo
me dejó en la boca
gusto amargo,
sabor amargo de remordimiento.
Anoche solamente
aquí en Santiago
las poblaciones
de la Nueva Legua
se desmoronaron,
las viviendas
callampas,
hacinados
fragmentos de ignominia,
al peso de tu paso
se cayeron,
los niños
lloraban en el barro
y allí días y días
en las camas mojadas,
sillas rotas,
las mujeres,
el fuego, las cocinas,
mientras tú, lluvia negra,
enemiga,
continuabas cayendo
sobre nuestras desgracias.


Yo creo
que algún día,
que inscribiremos
en el calendario,
tendrán techo seguro,
techo firme,
los hombres en su sueño,
todos
los dormidos,
y cuando en la noche
la lluvia
regrese
de mi infancia
cantará en los oídos
de otros niños
y alegre
será el canto
de la lluvia en el mundo,
también trabajadora,
proletaria,
ocupadísima
fertilizando montes
y praderas,
dando fuerza a los ríos,
engalanando
el desmayando arroyo
perdido en la montaña
trabajando
en el hielo
de los huracanados
ventisqueros,
corriendo sobre el lomo
de la ganadería,
dando valor al germen
primaveral del trigo,
lavando las almendras
escondidas,
trabajando
con fuerza
y con delicadeza fugitiva,
con manos y con hilos
en las preparaciones de la tierra.

Lluvia
de ayer,
oh triste
lluvia
de Loncoche y Temuco,
canta,
canta,
canta sobre los techos
y las hojas,
canta en el viento frío,
canta en mi corazón,
en mi confianza,
en mi techo, en mis venas,
en mi vida,
ya no te tengo miedo,
resbala
hacia la tierra
cantando con tu canto
y con mi canto,
porque los dos tenemos
trabajo en las semillas
y compartimos
el deber cantando.


CÉLEBRE ESCENA DEL FILM CANTANDO BAJO LA LLUVIA DONDE GENE KELLY CANTA Y DANZA LUEGO DE VER A SU AMADA. 
CON SUBTÍTULOS EN ESPAÑOL

UN VIDEO CLIP DE TRES MINUTOS SOBRE CÓMO SE FORMAN LAS GOTAS DE LLUVIA

SEÑORA LLUVIA (HERNÁN FIGUEROA REYES)
LLUVIA (JUAN GELMAN)

LLUVIA (JUAN GELMAN) RECITADO POR EDUARDO ALIVERTI
hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo.
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor/
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra/
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer/
entra a la casa por la ventana y no por la puerta/
por una puerta se entra a muchos sitios/
al trabajo, al cuartel, a la cárcel, a todos los edificios del mundo/
pero no al mundo/
ni a una mujer/ni al alma/
es decir/a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así/
como hoy/que llueve mucho/
y me cuesta escribir la palabra amor/
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa/
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran/
y cuándo/y cómo/
pero el alma qué puede explicar/
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca/
palabras que naufragan/
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó/
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca escribirá/
como el silencio que hay entre dos rosas/
o como yo/que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia/
a la lluvia/
a mi corazón desterrado/



LLUEVE (JORGE DREXLER)

Llueve y el cielo y la tierra se mojan entre sí,
Se atragantan las alcantar
illas
Llueve, llueve y en todos los balcones de Madrid
Se está mojando la ropa tendida.
(Si llueve la gente se pone a cubierto)
(Si llueve el pasto se pone contento)
Llueve y parece que mañana va a seguir así.
Lo asegura Meteorología.
Llueve, llueve y en todos los rincones del país
La tierra está agradecida.

(Si llueve la gente se pone a cubierto
Y el pasto se pone contento)

Llueve sobre el río,
Llueve sobre el mar.
Lueve y no parece
Que vaya a parar.

Llueve y el cielo y la tierra se tocan entre sí.
Se escucha el rugir del aguacero.
Llueve, llueve y en todos los rincones del jardín
Se alborotó el hormiguero.
(Si llueve la gente se pone a cubierto)
(Si llueve el pasto se pone contento)

Llueve y parece que mañana va a seguir así,
Cuando ya ganaba la sequía.
Llueve, llueve y en todos los rincones del país
La tierra está humedecida.

(Si llueve la gente se pone a cubierto
Y el pasto se pone contento)

Llueve sobre el río,
Llueve sobre el mar.
Lueve y no parece
Que vaya a parar.



LLUVIA EN AUVERS - VINCENT VAN GOGH

LLUVIA - VINCENT VAN GOGH
LOS PARAGUAS - PIERRE AUGUSTE RENOIR
LLUVIA - AFREMOV
MÚSICO BAJO LA LLUVIA - FOTOGRAFÍA DE ROBER DOISNEAU

JAMES DEAN CAMINA BAJO LA LLUVIA FOTOGRAFÍA DE DENNIS STOCK