Poesia

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24.1.14

ODIO







MERYL STREEP INTERPRETANDO A LA TIRÁNICA EDITORA DE UNA REVISTA EN EL FILM EL DIABLO VISTE A LA MODA
¿POR QUÉ SU ODIO? (FRANCISCO  ACUÑA FIGUEROA)

Sé que es un ingrato Bruno
pero ese odio que me tiene
no sé de dónde viene,
pues no le hice bien alguno

LA CANCIÓN DEL ODIO (NACHA GUEVARA)
Guerra, sangre, odio en derredor Cuándo encontraremos 
dónde está el amor. 
Libertad, igualdad, y fraternidad 
es lo que buscamos. 
Por eso, tomados de la mano, 
con el odio acabaremos. 
Ese es nuestro credo. 
Basta de violencia, de egoísmo, de indecencia. 
No esperemos a mañana. 
Cuando antes comencemos. 
Con el odio acabaremos. 

Con el odio acabaremos. 
Con el pie lo aplastaremos. 
Luchemos por el día 
en que el amor por fin sonría. 
Emprendamos el camino. 
Cuando antes comencemos. 
Con el odio acabaremos. 

Con el odio acabaremos. 
Qué paliza le daremos. 
No te gusta que te pegue, 
entonces ¡muere, muere, muere! 
Para ver lo que han comido 
la barriga le abriremos. 
Con el odio acabaremos. 

Con el odio acabaremos. 
La picana le pondremos 
Y, si llora o si se queja, 
le arrancamos las orejas. 
Viendo cómo se retuerce 
cómo nos divertiremos. 
Con el odio acabaremos. 

Con el odio acabaremos. 
En un monte lo pondremos. 
Allí la multitud 
lo clavará en una cruz 
y, cuando pida agua, 
vinagre le daremos. 
Con el odio acabaremos. 

Con el odio acabaremos. 
Algún nazi encontraremos 
que le ponga una inyección 
que lo convierta en jabón. 
Con el odio acabaremos. 
Y por si esto fuera poco 
le refregaremos bien la cara
 con sus mocos. 
Con el odio acabaremos. 
Una bomba le pondremos. 
Cuatro tiros, seis granadas, 
diez misiles y un torpedo. 
La lengua le arrancaremos 
y los dientes venderemos. 
Con el odio acabaremos.

LADRAR A LA LUNA (MARCOS ZAPATA)

¡No desmayes jamás ante una guerra

de torpe envidia y miserables celos!

¿Qué le importa a la luna, allá en los cielos,

que le ladren los perros de la tierra?



Si alguien aspira a derribarte, yerra

y puede ahorrarse inútiles desvelos;

no tan pronto se abate por los suelos

el Escorial que tu talento encierra.



¿Que no cede el ataque ni un momento?

¿Que a todo trance buscan tu fracaso?

¿Que te cansa el luchar..? ¡No lo disputo!



Mas oye, amigo, este refrán de paso:

¡Se apedrean las plantas que dan fruto!

¿Quién del árbol estéril hace caso?
LA MARCHA DE LA BRONCA (MIGUEL CANTILO)
PEDRO Y PABLO
MIGUEL CANTILO Y OTROS ARTISTAS
Bronca cuando ríen satisfechos 
al haber comprado sus derechos 
Bronca cuando se hacen moralistas 
y entran a correr a los artistas 
Bronca cuando a plena luz del día 
sacan a pasear su hipocresía 
Bronca de la brava, de la mía, 
bronca que se puede recitar 
Para los que toman lo que es nuestro 
con el guante de disimular 
Para el que maneja los piolines 
de la marioneta general 
Para el que ha marcado las barajas 
y recibe siempre la mejor 
Con el as de espadas nos domina 
y con el de bastos entra a dar y dar y dar 
¡Marcha! Un, dos... 
No puedo ver 
tanta mentira organizada 
sin responder con voz ronca 
mi bronca 
mi bronca 
Bronca porque matan con descaro 
pero nunca nada queda claro 
Bronca porque roba el asaltante 
pero también roba el comerciante 
Bronca porque está prohibido todo 
hasta lo que haré de cualquier modo 
Bronca porque no se paga fianza 
si nos encarcelan la esperanza 
Los que mandan tienen este mundo 
rRepodrido y dividido en dos 
Culpa de su afán de conquistarse 
por la fuerza o por la explotación 
Bronca pues entonces cuando quieren 
que me corte el pelo sin razón, 
es mejor tener el pelo libre 
que la libertad con fijador 
¡Marcha! Un, dos... 
No puedo ver 
tanta mentira organizada 
sin responder con voz ronca 
mi bronca 
mi bronca 
Bronca sin fusiles y sin bombas 
Bronca con los dos dedos en Ve 
Bronca que también es esperanza 
Marcha de la bronca y de la fe...

EL ENEMIGO (JOSÉ HIERRO)
El enemigo

Nos mira. Nos está acechando. Dentro

de ti, dentro de mí, nos mira. Clama

sin voz, a pleno corazón. Su llama

se ha encarnizado en nuestro oscuro centro.

Vive en nosotros. Quiere herirnos. Entro

dentro de ti. Aúlla, ruge, brama.

Huyo, y su negra sombra se derrama,

noche total que sale a nuestro encuentro.

Y crece sin parar. Nos arrebata

como a escamas de octubre el viento. Mata

más que el olvido. Abrasa con carbones

inextinguibles. Deja devastados

días de sueños. Malaventurados

los que le abrimos nuestros corazones.
ALGO PERSONAL (JOAN MANUEL SERRAT)
JOAN MANUEL SERRAT CON JOAQUÍN SABINA
Probablemente en su pueblo se les recordará 
como cachorros de buenas personas, 
que hurtaban flores para regalar a su mamá 
y daban de comer a las palomas. 

Probablemente que todo eso debe ser verdad, 
aunque es más turbio cómo y de qué manera 
llegaron esos individuos a ser lo que son 
ni a quién sirven cuando alzan las banderas. 

Hombres de paja que usan la colonia y el honor 
para ocultar oscuras intenciones: 
tienen doble vida, son sicarios del mal. 
Entre esos tipos y yo hay algo personal. 

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, 
viajan de incógnito en autos blindados 
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, 
a colgar en las escuelas su retrato. 

Se gastan más de lo que tienen en coleccionar 
espías, listas negras y arsenales; 
resulta bochornoso verles fanfarronear 
a ver quién es el que la tiene más grande. 

Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz, 
juegan con cosas que no tienen repuesto 
y la culpa es del otro si algo les sale mal. 
Entre esos tipos y yo hay algo personal. 

Y como quien en la cosa, nada tiene que perder. 
Pulsan la alarma y rompen las promesas 
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer 
nos ponen la pistola en la cabeza. 

Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar 
van a cagar a casa de otra gente 
y experimentan nuevos métodos de masacrar, 
sofisticados y a la vez convincentes. 

No conocen ni a su padre cuando pierden el control, 
ni recuerdan que en el mundo hay niños. 
Nos niegan a todos el pan y la sal. 
Entre esos tipos y yo hay algo personal. 

Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión 
de declarar públicamente su empeño 
en propiciar un diálogo de franca distensión 
que les permita hallar un marco previo 

que garantice unas premisas mínimas 
que faciliten crear los resortes 
que impulsen un punto de partida sólido y capaz 
de este a oeste y de sur a norte, 

donde establecer las bases de un tratado de amistad 
que contribuya a poner los cimientos 
de una plataforma donde edificar 
un hermoso futuro de amor y paz.
ODIO EL MAR (JOSÉ MARTÍ)

Odio el mar, sólo hermoso cuando gime 

Del barco domador bajo la hendente 

Quilla, y como fantástico demonio, 

De un manto negro colosal tapado, 

Encórvase a los vientos de la noche 

Ante el sublime vencedor que pasa:? 

Y a la luz de los astros, encerrada 

En globos de cristales, sobre el puente 

Vuelve un hombre impasible la hoja a un libro.? 



Odio el mar: vasto y llano, igual y frío 

No cual la selva hojosa echa sus ramas 

Como sus brazos, a apretar al triste 

Que herido viene de los hombres duros 

Y del bien de la vida desconfía; 

No cual honrado luchador, en suelo 

Firme y pecho seguro, al hombre aguarda 

Sino en traidora arena y movediza, 

Cual serpiente letal. ?También los mares, 

El sol también, también Naturaleza 

Para mover al hombre a las virtudes, 

Franca ha de ser, y ha de vivir honrada

Sin palmeras, sin flores, me parece 

Siempre una tenebrosa alma desierta. 



Que yo voy muerto, es claro: a nadie importa 

Y ni siquiera a mí: pero por bella, 

Ígnea, varia, inmortal, amo la vida. 


Lo que me duele no es vivir: me duele 
Vivir sin hacer bien. Mis penas amo, 
Mis penas, mis escudos de nobleza. 
No a la próvida vida haré culpable 
De mi propio infortunio, ni el ajeno 
Goce envenenaré con mis dolores
Buena es la tierra, la existencia es santa. 
Y en el mismo dolor, razones nuevas 
Se hallan para vivir, y goce sumo, 
Claro como una aurora y penetrante. 
Mueran de un tiempo y de una vez los necios 
Que porque el llanto de sus ojos surge 
Más grande y más hermoso que los mares. 

Odio el mar, muerto enorme, triste muerto 
De torpes y glotonas criaturas 
Odiosas habitado: se parecen 
A los ojos del pez que de harto expira 
Los del gañán de amor que en brazos tiembla 
De la horrible mujer libidinosa:? 
Vilo, y lo dije: ?algunos son cobardes, 
Y lo que ven y lo que sienten callan: 
Yo no: si hallo un infame al paso mío, 
Dígole en lengua clara: ahí va un infame
Y no, como hace el mar, escondo el pecho. 
Ni mi sagrado verso nimio guardo 
Para tejer rosarios a las damas 
Y máscaras de honor a los ladrones: 
Odio el mar, que sin cólera soporta 
Sobre su lomo complaciente, el buque 
Que entre música y flor trae a un tirano.

ALGO PERSONAL (ALEJANDRO SANZ)
¿Por qué hay estrellas que brillan, pero no se ven? 
¿Y existen sitios que nunca pude conocer? 
Hoy me desnudaré de tanta estupidez, 
que vale ya de tanto soportar este disfraz 
Tú sólo vente con lo puesto, yo me llevaré 
un alma de trapo, un alma de papel. 
Enséñame otra vez a ver atardecer 
y puede que a pesar de tantas sombras al final no sé.. 
Quizá nos salga bien y vuelva a sonreír la tarde 
de plata salpicándonos los mares. 
Y el aroma de esa flor flote en el aire, 
Y la magia del ocaso se derrame a nuestro paso 
Y se llene el firmamento de color 

Ese azul intenso de cielo que alguien nos robó, 
esos mares gigantescos 
que el alma enana de algunos animales mató. 
Va por ellos mi universo 
y el de todos los que alzéis la voz 
Considero la maldad como algo nuestro, como algo personal 

Que el alma enana de algunos animales mató.. 
Y el de todos los que alzéis la voz 
Considero la maldad como algo nuestro, como algo personal 

Y me pregunto si allá donde ya no se ve 
¿Serán iguales las nubes al atardecer? 
Lo digo por saber si cuando pienso en ti 
en ese mismo instante pensarás tú en mí también 

Quizás nos salga bien y vuelva a sonreír la tarde, 
de plata salpicándonos los mares. 
Y el aroma de esa flor flote en el aire, 
Y la magia del ocaso se derrame a nuestro paso 
Y se llene el firmamento de color 

Ese azul intenso de cielo que alguien nos robó, 
esos mares gigantescos 
que el alma enana de algunos animales mató. 
Va por ellos mi universo 
y el de todos los que alzéis la voz 
Considero la maldad como algo nuestro, como algo personal 

De cielo que alguien nos robó.. 
El alma enana de algunos animales mató 
Considero la maldad como algo nuestro...

ORÁCULO DEL ODIO (ANDRÉS MORALES)

ORÁCULO DEL ODIO 

Muerde calaveras, engulle el pan marchito, 

ronca en el desaire del ojo que te observa. 



Quema el mar en llamas, al húmero quebrado, 

enreda tu quietud. Ahora clama y llora. 



Las parcas, las eneidas, las madres que reclaman 

habrán de abrir tu lecho de piedras en la muerte. 



Nada quede entonces en el fulgor, la ira, 

águilas y cuervos o hienas por la noche: 



Todo se derrumbe encima de tus sueños 

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JUGO DE TOMATE FRÍO (MORIS)

La tierra que te da la vida,

da un tiempo para decidir; 

eligiendo inteligentemente, 

todo el mundo podrá ser feliz
Jugo de tomate frío, 
jugo de tomate frío
en las venas, 
en las venas deberás tener. 

Si querés ser un terrible vago, 
todo el día panza arriba y a dormir; 
o elegiste ser un tipo capo, 
siempre serio y que da temor. 
Si querés triunfar con las mujeres, 
tener muchas que lloren por vos, 
tendrás que ser un poco inteligente, 
tener dinero y buena voz. 

Si querés ser un tipo importante, 
que se hable todo el día de vos, 
o querés inmortalizarte como héroe, 
asesino y semi-dios. 
Deberás tener: jugo de tomate frío, 
jugo de tomate frío
en las venas, 
en las venas deberás tener.





DIAMANTE (RUBÉN DARÍO)

Puede una gota de lodo
Sobre un diamante caer;
Puede también de este modo
Su fulgor obscurecer;
Pero aunque el diamante todo
Se encuentre de fango lleno,
El valor que lo hace bueno
No perderá ni un instante,
Y ha de ser siempre diamante
Por más que lo manche el cieno.

DEMOLIENDO HOTELES (CHARLY GARCÍA)

Yo que nací con Videla 

yo que nací sin poder 

yo que luché por la libertad 

y nunca la pude tener. 

Yo que viví entre fachistas 

yo que morí en el altar 

yo que crecí con los que estaban bien 

pero a la noche estaba todo mal. 

Hoy pasó el tiempo, 

demoliendo hoteles 

mientras los plomos juntan los cables 

cazan rehenes. 

Hoy pasó el tiempo, 

demoliendo hoteles 

mientras los chicos allá en la esquina 

pegan carteles. 

Yo fui educado con odio 

y odiaba la humanidad 

un día me fui con los hippies y 

tuve un amor y también mucho más. 

Ahora no estoy más tranquilo, 
y por qué tendría que estar 
todos crecimos sin entender 
y todavía me siento un anormal. 
Hoy pasó el tiempo, 
demoliendo hoteles 
mientras los plomos juntan los cables 
cazan rehenes. 
Hoy pasó el tiempo, 
demoliendo hoteles 
mientras los chicos allá en la esquina 
pegan carteles.

LA FLOR DE MI CÓLERA (THOMAS BERNHARD)

La flor de mi cólera crece salvaje 

Y cada espiga 

Perfora el cielo 

De modo que la sangre gotea de mi sol 

Aumentando la flor de mi amargura 

De esta hierba 

Se lavan mis pies 

Mi pan 

Oh caballero 

Flor inútil 

En la rueda de la noche se estrangul

La flor de mi caballero del trigo 

La flor de mi alma 

Mi dios me desprecia 

Estoy enfermo de esta flor 

Que crece roja en mi cerebro 

Sobre mi dolor. 

TE ODIO (ISMAEL SERRANO)

Te odio. 

Odio las canciones de amor 

que traen tu recuerdo a mi casa. 

Las ganas de verte. 

Y odio 

el cielo en tu rostro y las dudas 

de echarte al olvido o llamarte 

para contarte, 

qué sé yo, 

que sigo existiendo, 

que te odio por fin, 

que no sé 

si el mundo resiste sin ti. 

Tanto, tanto, tanto, tanto te odio. 



Te odio. 

Odio la mañana, el café 

sin planes, sin ti y en ayunas 

perdura tu aroma y lo odio. 

Envuelto en papel de colores 

te envío bengalas, rencores. 
Quizá recuerdes así 
que te odio. También tu sonrisa 
y la brisa arañando tu piel, 
y mi corazón ya de paso. 
Tanto, tanto, tanto, tanto lo odio. 

Este viejo odio 
que hiela los jazmines, 
ama tu figura aborrecible. 
Y así, si te marchas, 
quedan los rencores 
para recordarme las razones 
de por qué me eres imprescindible, 
de por qué te extraño aunque me olvides. 

Te odio. 
Odio tu belleza y a mí 
me odio al saberme tan lejos 
del viejo camino andado 
rastreando hadas y cometas, 
la estrella prendida en tu pelo. 
Maldito lucero. Lo odio. 
Odio odiarte tanto, 
saber que te encuentras perdida 
y la vida me impide encontrarte. 
Tanto, tanto, tanto, tanto te odio. 

Yo odio 
perseguir tu rastro, 
cansado en este laberinto. 
Cual hilo de Ariadna tus huellas 
me llevan hasta el dulce tiempo 
de besos, promesas. Lo odio. 
Soy tan feliz 
a tu lado que odio 
que ya no estés cerca 
y empieza a cansarme este odio. 
Quizá si tuviera tus manos 
Pero te odio tanto, tanto, tanto, tanto. 

Este viejo odio 
que hiela los jazmines, 
ama tu figura aborrecible. 
Y así, si te marchas, 
quedan los rencores 
para recordarme las razones 
de por qué me eres imprescindible, 
de por qué te extraño aunque me olvides.





ANTES DEL ODIO (MIGUEL HERNÁNDEZ)

Beso soy, sombra con sombra.

Beso, dolor con dolor,

por haberme enamorado,

corazón sin corazón,

de las cosas, del aliento

sin sombra de la creación.

Sed con agua en la distancia,

pero sed alrededor.



Corazón en una copa

donde me la bebo yo,

y no se lo bebe nadie,

nadie sabe su sabor.

Odio, vida: ¡cuánto odio

sólo por amor!



No es posible acariciarte

con las manos que me dio

el fuego de más deseo,

el ansia de más ardor.

Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.

Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.

Todo lo que significa
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.

Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.

No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa ?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.

LA BRONCA DEL PORTEÑO (ELADIA BLÁZQUEZ)
Quién no conoce al porteño 
Cuando se agarra la broca, 
Si se embala como un “mionca” 
¡Nadie lo puede parar!... 
La “bronca” es un explosivo, 
Es aire dinamitado 
Que el porteño se ha insuflado 
Y lo tiene que largar. 
Yo no sé por qué la “bronca” 
Se pasea en colectivo 
No hay tipo más agresivo 
¡Cuando tiene que viajar!... 
Siempre juega de inconforme 
Con motivo o sin motivo, 
Por que es la “bronca” mi amigo 
¡Una industria nacional! 

¡La “bronca”!... 
El lunes por la mañana 
Del laburo es soberana y lo vuelve todo gris 
¡La “bronca”!... 
No descansa ni el domingo, 
Va a la cancha, va a los “pingos”, 
Es la dueña del país... 
¡La “bronca”!... 
Frente al hecho trascendente 
Se nos duerme indiferente y no sabe reaccionar 
Yo pienso, 
Si el que chilla no es quien ronca, 
Por qué no armamos la “bronca” 
Por algo fundamental...
RATA DE DOS PATAS (PAQUITA LA DEL BARRIO)
VERSIÓN FITO PAÉZ

Rata inmunda 
animal rastrero 
escoria de la vida 
adefesio mal hecho 

Infrahumano 
espectro del infierno 
maldita sabandija 
cuanto daño me has hecho 

Alimaña 
culebra ponsoñosa 
deshecho de la vida 
te odio y te desprecio 

Rata de dos patas 
te estoy hablando a ti 
porque un bicho rastrero 
aún siendo el mas maldito 
comparado contigo 
se queda muy chiquito 

Maldita sanguijuela 
maldita cucaracha 
que infectas donde picas 
que hieres y que matas 

Alimaña 
culebra ponzoñosa 
deshecho de la vida 
te odio y te desprecio 

Rata de dos patas 
te estoy hablando a ti 
porque un bicho rastrero 
aún siendo el mas maldito 
comparado contigo 
se queda muy chiquito 

Me estás oyendo inútil 
hiena del infierno 
cuanto te odio y te desprecio! 

Maldita sanguijuela 
maldita cucaracha 
que infectas donde picas 
que hieres y que matas 

Alimaña 
culebra ponzoñosa 
deshecho de la vida 
te odio y te desprecio 

Rata de dos patas 
te estoy hablando a ti 
porque un bicho rastrero 
aun siendo el mas maldito 
comparado contigo 
se queda muy chiquito.
MALDICIONES (OLIVERIO GIRONDO)

Que los ruidos te perforen los dientes, 
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.

DÍAS Y FLORES (SILVIO RODRÍGUEZ)
Si me levanto temprano, 
fresco y curado, 
claro y feliz, 
y te digo: «voy al bosque 
para aliviarme de ti», 
sabe que dentro tengo un tesoro 
que me llega a la raíz. 
Si luego vuelvo cargado 
con muchas flores 
(mucho color) 
y te las pongo en la risa, 
en la ternura, en la voz, 
es que he mojado en flor mi camisa 
para teñir su sudor. 
Pero si un día me demoro, no te impacientes, 
yo volveré más tarde. 
Será que a la más profunda alegría 
me habrá seguido la rabia ese día: 
la rabia simple del hombre silvestre, 
la rabia bomba —la rabia de muerte—, 
la rabia imperio asesino de niños, 
la rabia se me ha podrido el cariño, 
la rabia madre por dios tengo frío, 
la rabia es mío —eso es mío, sólo mío—, 
la rabia bebo pero no me mojo, 
la rabia miedo a perder el manojo, 
la rabia hijo zapato de tierra, 
la rabia dame o te hago la guerra, 
la rabia todo tiene su momento, 
la rabia el grito se lo lleva el viento, 
la rabia el oro sobre la conciencia, 
la rabia —coño— paciencia paciencia. 


La rabia es mi vocación. 


Si hay días que vuelvo cansado, 
sucio de tiempo, 
sin para amor, 
es que regreso del mundo, 
no del bosque, no del sol. 
En esos días, 
compañera, 
ponte alma nueva 
para mi más bella flor.

ORACIÓN POR MI ENEMIGO (ARMANDO TEJADA GÓMEZ)
OTRO RECITADO
El enemigo es breve como un siglo,
algo más que un colmillo, menos que una araucaria,
suele esperar afuera, repta detrás del viento,
puede herir a mi hermano si se demora el alba.
El enemigo es breve, pero puede hacer daño:
cortar un gajo ahora, envenenar mi canto,
puede hacer que me nazcan cuchillos de los dientes
y buscarme la boca para luego acusarme.
El enemigo sabe que no tengo parientes
ni blasón en la puerta ni abuelos magistrados,
puede hurdir que soy vago y mal entretenido
y mostrar las hilachas de mis antepasados.
Puede, como ha podido todo este breve tiempo,
pasar gato por liebre y comerse el venado
mientras la buena gente me mira a la intemperie
y en tanto se persigna me da vuelta la cara.
Es un Goliath de hierro el enemigo mío:
gigantesco, electrónico, atómico, blindado,
pero es breve, epidérmico, aéreo, bullanguero
y olvida entre su estrépito que yo vengo de abajo,
que soy un sacerdote del aire y la madera
y que escribí la biblia entre el dolor y el fango;
que no hay flor en la tierra que no me considere
no digo el jardinero, pero digo su hermano;
que el cereal, el último cereal que nos quede,
lleva en su piel, ardiendo, el calor de mis manos
y que el pan que se come cuando muerde la espiga
le filtra en la saliva el sabor de mi sangre.

El enemigo es loco y breve como un siglo.
Imagina que Cristo es un hombre y tres clavos
y porque nunca supo cuánto dura un rebelde
bebe su hiel y eructa hacia las navidades,
oficia fríos rezos en la misa del oro,
gatilla las tinieblas, bombardea arrozales,
tiene un perro, una amante y dos sicoanalistas
que le amansan la muerte dos veces por semana
y él, que nunca me ha visto ni por fotografías,
cree que ando en su sombra y soy una navaja.

De noche, cuando cae a la estepa del sueño,
cuando lo desenchufan sus enchufados amos,
transpira, grita, salta y enrosca su culebra
igual que una culebra herida por el rayo.
Nadie puede con él dormido ni despierto
ni bonachón ni alegre ni triste ni nostálgico:
ha sido condenado a llevarse a sí mismo
y quién puede impedir que esté solo de a ratos?

Yo que siento y consiento la piedad por la vida,
que amo desde hace siglos la salud de los árboles,
pienso que él debería regresar al origen
y aprender con la flor los rituales del agua.
Pero ¿quién lo desnuda como en un nacimiento?
¿Quién le olvida la sombra, los crímenes, el cáncer?
¿Cómo lo llevo herido a un sitio campesino y digo:
pan o hierba, sin que la vida estalle?
Y acaso, digo acaso porque todo es posible,
¿él puede en lo profundo volver a la inocencia?
¿Puede mirar a un ciervo porque sólo es de música
y no matar su leve sinfonía en el aire?
Él que no entiende nada que no sea de acero,
de dólar consistente, de exacto porcentaje,
¿soportará sin riesgo adentro de su pecho
el enorme estallido del amor en su sangre?
¿Esas detonaciones de los niños en ronda?
¿La madre que los llama con la torcaz y el álamo?

¿No sacará el revólver cuando vea la vida
frágil como la lluvia, desnuda como un cántaro?
¿No empezará de nuevo este torpe asesino
a jugar al guerrero y a comerse el venado?

Yo sé que mi enemigo es breve como un siglo,
un colmillo en cenizas, menos que una araucaria,
hay pueblos que lo asedian delante de los vientos
y ya no tienen tiempo para esperar el alba.

Pobre de mi enemigo, tan breve en su masacre!

Aquí, al pie de los vientos, digo: que en paz descanse.


LA IRA - PIETER BRUEGHEL
INTERROGATORIO NAZI - GEORGE GROSZ

GUERNICA - PABLO PICASSO
'Signs of Success'
SEÑALES DE ÉXITO (CLAY SINCLAIR)



LA EDAD DE LA IRA I - OSWALDO GUAYASAMIN


LA EDAD DE LA IRA II - OSWALDO GUAYASAMIN



 LA EDAD DE LA IRA III - OSWALDO GUAYASAMIN