Poesia

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MAR




COMPILACIÓN DE METÁFORAS DEL MAR

Hablar del mar, la mar, los mares
Es referir la mayoría de la tierra
O su caudal de lágrimas (León Felipe)
Sollozo inmenso (Amado Nervo)
Un azar (Vicente Huidobro)
Un poeta con labios de sal (Rafael Arrieta)
La Patria Universal (Rafael Alberti)
El principio y el fin de todo (José Saramago)
Una simple vista desde la ventana (Horacio Rega Molina)
Cuna de vida, camino de sueños, puente de culturas (Joan Manuel Serrat)
Una mujer esquiva (Baldomero Fernández Moreno)
La piel azul de la esplada del mundo (Alfonsina Storni)
Una sonrisa lejana dentada de espuma y con labios de cielo (Federico Gacía Lorca)
Blanco y azul tumulto de donde brota un canto inextinguible; mar paternal, mar santo (Rubén Darío)
La vieja madre cruel, gimiente que acuna eternamente (Walt Whitman)
El Padre inquieto, verde y profundo (Pablo Neruda)
El Padre de Vida, muerte sola (Vicente Aleixandre)
Un fantástico demonio (José Martí, quien lo odiaba)
El mar indefinido y mío (Henri Michaux)
El espejo, hermano querido e implacable del hombre libre (Charles Baudelaire)
Un poema donde se bañan los barcos ebrios (Jean Arthur Rimbaud)
El violento, antiguo ser que roe los pilares de la tierra (Jorge Luis Borges)
Un extraño huésped, dichoso, melancólico, turbador (Javier Sologuren)
El ritmo, golpe, dolor que convierte su sexo en abismo insondable (Stella Sierra)
El carcelero de Gracias (Evaristo Rivera Chevremont)
O en el Principio un enigma transparente y en el Fin, una lágrima azul evaporada (Enríque González Martínez)
 Infatigable amor de peces.
Casi todo es el mar.
Azul de mar, azul profundo
Es mucho más bello el mundo
Porque tiene mar

A POR EL MAR (LUIS EDUARDO AUTE)



El mar, que fue una palabra 
vacía y sin horizonte, 
hoy es un niño que canta 
sobre cuarenta prisiones, 
un niño que se despierta 
como una ola gigante, 
lleva en un puño una perla 
y un coral rojo en la sangre. 

A por el mar, 
a por el mar que ya se adivina, 
a por el mar, 
a por el mar, promesa y semilla 
de libertad, 
a por el mar, a por el mar... 

El mar nos está esperando 
a poco tiempo del sueño, 
sólo es cuestión de unos pasos, 
esos que reprime el miedo, 
vayamos, pues, a abrazarlo 
como un amante que vuelve 
de un tiempo que nos robaron, 
ese que nos pertenece. 

El mar es más que un paisaje, 
también es un sentimiento, 
es un corazón que late 
negándose a seguir muerto; 
no rinde más obediencia 
que la que exigen los vientos, 
no lo sujetan cadenas 
ni se detiene ante el fuego.

DIME QUÉ DICES MAR (MIGUEL DE UNAMUNO)

¡Dime qué dices, mar, qué dices, dime! 
Pero no me lo digas; tus cantares 
son, con el coro de tus varios mares, 
una voz sola que cantando gime. 

Ese mero gemido nos redime 
de la letra fatal, y sus pesares, 
bajo el oleaje de nuestros azares, 
el secreto secreto nos oprime. 

La sinrazón de nuestra suerte abona, 
calla la culpa y danos el castigo; 
la vida al que nació no le perdona; 

de esta enorme injusticia sé testigo, 
que así mi canto con tu canto entona, 
y no me digas lo que no te digo.



AMAR ES MAR (QUILAPAYUN)

Amar es amarrar, llegar a puerto;
unánime quietud, frondoso estar;
quedarse entreverado en el silencio de otro amar,
al par el cielo asilo de nocturna sin razón, caerse al otro igual.

Amar es no zarpar, echar el ancla;
dejar que todos partan sin partir;
cerrar esta impaciencia de quererse continuar,
dejar en desgobierno la urgencia del timón, jugar a no olvidar.

Amar es en el mar desamarrar,
y el mar es con su orilla y su final,
y el viento es un retorno, un pasajero sin saber,
y amar es escapar en celestial navegación.
Huirse de morir, huirse de morir.

Por eso, amar es mar; hacerse mar;
caerse en el naufragio y navegar,
dejar que se te enciele la visión, maravillar,
olear enloquecido y proclamar la gestación, quedarse sin decir.

Amar es amarillo amarillear,
hundirse en el segundo de vivir,
bogar de marinero en el secreto de parir,
abrir la transparencia en la ventana de un ciclón, rozar el no abolir.

Amar es amistad en la contienda,
hacerse madrugada el existir,
vestirse de llamado en el oleaje de ultramar,
colmar de corazón en la vernal resurrección
Domar el porvenir, domar el porvenir

A LA MAR (FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS)

La voluntad de Dios por grillos tienes, 
Y escrita en la arena, ley te humilla; 
Y por besarla llegas a la orilla, 
Mar obediente, a fuerza de vaivenes. 

En tu soberbia misma te detienes, 
Que humilde eres bastante a resistilla; 
A ti misma tu cárcel maravilla, 
Rica, por nuestro mal, de nuestros bienes. 

¿Quién dio al pino y la haya atrevimiento 
De ocupar a los peces su morada, 
Y al Lino de estorbar el paso al viento? 

Sin duda el verte presa, encarcelada, 
La codicia del oro macilento, 
Ira de Dios al hombre encaminada.



LA CANCIÓN DEL MAR (TERESA PARODI)
Por su inmensidad
Sé que tiene el mar
Vocación de cielo
Norte arriba el sol
De color marrón
De mi río viejo
Va buscando el sur
El profundo azul
Que no lleva adentro

La inocente flor
Del atardecer
Que nació en su pecho
Morirá de pie
Como el sueño aquel
Que no ha sido cierto
Cuando llegue al mar
Y se alcance a ver
En su helado espejo.

Estribillo
Como el río yo
Voy buscándote
Dulce mar adentro
Te encontré, y no sé
Tanto azul me dio
Vocación de cielo
Y ya no volví
A mirar atrás
Porque tuve miedo

No me digas no
Porque muero allí
Sin hallar el cielo
Como aquella flor
Del atardecer
Que murió en silencio
Cuando pudo ver
Que tenía el mar
Corazón de hielo

Por quererte así
Aunque río soy
Y de lejos vengo
Aprendí a cantar
La canción que al mar
Le ha enseñado al viento
Y en tu inmensidad
Encontré el azul
Que no llevo adentro

Pero al fin ya ves
Sin el río, el mar
Andaría desierto
Como voy y yo
Si es que nuestro amor
Ya no fuera cierto
Y no habría perdón
Cuando tanto azul
Se nos muera adentro

EL MAR (JORGE LUIS BORGES)

Antes que el sueño (o el terror) tejiera
Mitologías y cosmogonías,
Antes que el tiempo se acuñara en días,
El mar, el siempre mar, ya estaba y era.
¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
Y antiguo ser que roe los pilares
De la tierra y es uno y muchos mares
Y abismo y resplandor y azar y viento?
Quien lo mira lo ve por vez primera,
Siempre. Con el asombro que las cosas
Elementales dejan, las hermosas
Tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
Ulterior que sucede a la agonía.
 



MEDITERRÁNEO (JOAN MANUEL SERRAT)
QUIZÁ PORQUE MI NIÑEZ
SIGUE JUGANDO EN TU PLAYA,
Y ESCONDIDO TRAS LAS CAÑAS
DUERME MI PRIMER AMOR,
LLEVO TU LUZ Y TU OLOR
POR DONDE QUIERA QUE VAYA,
Y AMONTONADO EN TU ARENA
GUARDO AMOR, JUEGOS Y PENAS.
YO,
QUE EN LA PIEL TENGO EL SABOR
AMARGO DEL LLANTO ETERNO,
QUE HAN VERTIDO EN TI CIEN PUEBLOS
DE ALGECIRAS A ESTAMBUL,
PARA QUE PINTES DE AZUL
SUS LARGAS NOCHES DE INVIERNO.
A FUERZA DE DESVENTURAS,
TU ALMA ES PROFUNDA Y OSCURA.
A TUS ATARDECERES ROJOS
SE ACOSTUMBRARON MIS OJOS
COMO EL RECODO AL CAMINO...
SOY CANTOR, SOY EMBUSTERO,
ME GUSTA EL JUEGO Y EL VINO,
TENGO ALMA DE MARINERO...
¿QUÉ LE VOY A HACER, SI YO
NACÍ EN EL MEDITERRÁNEO?
Y TE ACERCAS, Y TE VAS
DESPUÉS DE BESAR MI ALDEA.
JUGANDO CON LA MAREA
TE VAS, PENSANDO EN VOLVER.
ERES COMO UNA MUJER
PERFUMADITA DE BREA
QUE SE AÑORA Y QUE SE QUIERE
QUE SE CONOCE Y SE TEME.
AY...
SI UN DÍA PARA MI MAL
VIENE A BUSCARME LA PARCA.
EMPUJAD AL MAR MI BARCA
CON UN LEVANTE OTOÑAL
Y DEJAD QUE EL TEMPORAL
DESGUACE SUS ALAS BLANCAS.
Y A MÍ ENTERRADME SIN DUELO
ENTRE LA PLAYA Y EL CIELO...
EN LA LADERA  DE UN MONTE,
MÁS ALTO QUE EL HORIZONTE.
QUIERO TENER BUENA VISTA.
MI CUERPO SERÁ CAMINO,
LE DARÉ VERDE A LOS PINOS
Y AMARILLO A LA GENISTA...
CERCA DEL MAR. PORQUE YO
NACÍ EN EL MEDITERRÁNEO...




MARINERO EN TIERRA (RAFAEL ALBERTI)
El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre, 
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste 
del mar?
En sueños la marejada 
me tira del corazón; 
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste 
acá?
2
Gimiendo por ver el mar, 
un marinerito en tierra 
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera; 
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!
38
- Madre, vísteme a la usanza
de las tierras marineras:
el pantalón de campana,
la blusa azul ultramar
y la cinta milagrera.
- ¿A dónde vas, marinero,
Por las calles de la tierra?
-¡Voy por las calles del mar!
44
Recuérdame en alta mar,
Amiga, cuando te vayas
Y no vuelvas.
Cuando la tormenta, amiga,
Clave un rejón en la vela.
Cuando alerta el capitán
Ni se mueva.
Cuando la telegrafía
Sin hilos ya no se entienda. 
Cuando ya al palo-tinquete
Se lo trague la marea.
Cuando en el fondo del mar
Seas sirena.


ERA DE AMAR 
(JORGE DREXLER/ANA BELEN)
Erase una noche común 
era en una mesa de bar 
era enero en aquel lugar 
y alguien me miró de una manera 
agua de mar... 
Era de fumar y reír 
era de saber esperar 
era de salir a buscar 
no era una mirada cualquiera 
era de amar... 

Voy caminando por el fondo del mar... 
Caminando voy por el fondo del mar... 

Y una gota puede tener 
todos los secretos del mar 
todo lo que pueda contar 
todo lo que vino después 
era de imaginar... 

Voy caminando por el fondo del mar... 
Caminando voy por el fondo del mar... 

Erase una noche común 
era en una mesa de bar.



EL MAR (PABLO NERUDA)

Necesito del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navios.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son sólo las conchas trituradas
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una racha de sal la estalactita
y de una cucharada el dios inmenso.

Lo que antes me enseñó lo guardo! Es aire,
incesante viento, agua y arena.

Parece poco para el hombre joven
que aquí llegó a vivir con sus incendios,
y sin embargo el pulso que subía
y bajaba a su abismo,
el frío del azul que crepitaba,
el desmoronamiento de la estrella,
el tierno desplegarse de la ola
despilfarrando nieve con la espuma,
el poder quieto, allí, determinado
como un trono de piedra en lo profundo,
substituyó el recinto en que crecían
tristeza terca, amontonando olvido,
y cambió bruscamente mi existencia:
di mi adhesión al puro movimiento.



LOS CAMPOS VERDES DEL MAR (VICTOR HEREDIA)


Yo sabía que era verde 

verde como el saucedal, 
que era inmenso como el cielo 
agua plena en soledad, 
pero yo no conocía 
los campos verdes del mar. 
Aquella tarde de estío 
el sol jugaba en mi piel 
y descubrí las arenas 
primeras antes que el mar. 
El gusto dulce y salado, 
Las brisas que el viento trae. 
Corrí por las playas solo, 
todo quería tocar, 
cabalgar sus altas cumbres, 
la espuma blanca besar; 
ser caracol y olvidarme 
del mundo y quise ser mar. 
Ser verde dentro del verde, 
ser una ola al romper, 
ser calma, ser mar en furia, 
ser alga rojo coral, 
ser vela en el horizonte 
ser viento que peina el mar. 
Cuando tuve que volverme 
nada de mí se volvió, 
quedaron todos mis sueños 
prendados de su color. 
Y un pedazo de mi vida 
Siempre a la orilla del mar.


ATLÁNTICO (JUANA DE IBARBOUROU)

Océano que te abres lo mismo que una mano
A todos los viajeros y a todos los marinos:
Tan sólo para mí eres puño cerrado,
Para mí solamente tú no tienes caminos.
Jamás balanceará tu lomo milenario
La nave que me lleve desde esta tierra mía,
Ondulada y menuda, a las tierras que sueña
Mi juventud inmóvil y mi melancolía.
¡Ah! océano Atlántico multicolor y ancho
Cual un cielo caído entre el hueco de un mar:
Te miro como un fruto que no he de morder nunca
O como un campo rico que nunca he de espigar.
¡Ah! océano Atlántico, fiel leopardo que lames
Mis dos pies que encadenan el amor y la vida:
Haz que un día se sacien sobre tu flanco elástico
Esta ansiedad constante y este afán de partida.


AL MAR 

Ya estoy aquí otra vez 
en la orillita del mar 
mientras me mojo los pies 
he empezado a imaginar 
tu si que debes saber 
hay si pudieras hablar! 
tienes secretos que se 
nunca los vas a contar 
Guardas los suspiros 

de corazones rotos 
y todas las miradas 
de los hombres 
que se sienten solos 
dejas que la luna por la noche 
te toque un poco 
con la lucecita que ilumina los sueños locos 
Mi barco es de papel 

pero saldré a navegar 
en la isla en donde tu estés 
allí quiero naufragar 
y que me huela la piel 
a roca espuma y a sal 
dime que tengo que hacer 
para ser tu capitán 
Guardas los suspiros

de corazones rotos 
y todas las miradas
de los hombres 
que se sienten solos 
dejas que la luna por la noche 
te toque un poco 
con la lucecita que ilumina los sueños locos...



DOLOR (ALFONSINA STORNI)

Quisiera esta tarde divina de octubre

pasear por la orilla lejana del mar; 

que la arena de oro, y las aguas verdes,


y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,


como una romana, para concordar 

con las grandes olas, y las rocas muertas


y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos


y la boca muda, dejarme llevar; 

ver cómo se rompen las olas azules


contra los granitos y no parpadear; 

ver cómo las aves rapaces se comen


los peces pequeños y no despertar;

pensar que pudieran las frágiles barcas


hundirse en las aguas y no suspirar; 

ver que se adelanta, la garganta al aire,


el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,


perderla y que nunca la vuelva a encontrar:

y, figura erguida, entre cielo y playa,


sentirme el olvido perenne del mar.


ALFONSINA Y EL MAR (FÉLIX LUNA-ARIEL RAMIREZ EN LA VOZ DE MERCEDES SOSA)
OTRA VERSIÓN DE PALOMA SAN BASILIO
Por la blanda arena que lame el mar
su pequeña huella no vuelve más
y un sendero solo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda
y un sendero solo de penas puras llegó
hasta la espuma

Sabe Dios que angustia te acompañó
qué dolores viejos calló tu voz
para recostarte arrullada en el canto
de las caracolas marinas
la canción que canta en el fondo oscuro del mar
la caracola

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Y una voz antigua de viento y de mar
te requiebra el alma
y la está llamando
y te vas, hacia allá como en sueños,
dormida Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado.
Y los habitantes del agua van a nadar pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más
déjame que duerma, nodriza en paz
y si llama él no le digas que estoy,
dile que Alfonsina no vuelve.
y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Y una voz antigua de viento y de mar
te requiebra el alma
y la está llamando
y te vas, hacia allá como en sueños,
dormida Alfonsina, vestida de mar.
ODA AL MAR (PABLO NERUDA)
INTERPRETADO POR EL GRUPO MILLAHUQUÉN

Aquí en la isla
el mar
y cuánto mar
se sale de sí mismo
a cada rato,
dice que sí, que no,
que no, que no, que no,
dice que si, en azul,
en espuma, en galope,
dice que no, que no.
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite
pegando en una piedra
sin lograr convencerla,
entonces
con siete lenguas verdes
de siete perros verdes,
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa,
la humedece
y se golpea el pecho
repitiendo su nombre.
Oh mar, así te llamas,
oh camarada océano,
no pierdas tiempo y agua,
no te sacudas tanto,
ayúdanos,
somos los pequeñitos
pescadores,
los hombres de la orilla,
tenemos frío y hambre
eres nuestro enemigo,
no golpees tan fuerte,
no grites de ese modo,
abre tu caja verde
y déjanos a todos
en las manos
tu regalo de plata:
el pez de cada día.

Aquí en cada casa
lo queremos
y aunque sea de plata,
de cristal o de luna,
nació para las pobres
cocinas de la tierra.
No lo guardes,
avaro,
corriendo frío como
relámpago mojado
debajo de tus olas.
Ven, ahora,
ábrete
y déjalo
cerca de nuestras manos,
ayúdanos, océano,
padre verde y profundo,
a terminar un día
la pobreza terrestre.
Déjanos
cosechar la infinita
plantación de tus vidas,
tus trigos y tus uvas,
tus bueyes, tus metales,
el esplendor mojado
y el fruto sumergido.

Padre mar, ya sabemos
cómo te llamas, todas
las gaviotas reparten
tu nombre en las arenas:
ahora, pórtate bien,
no sacudas tus crines,
no amenaces a nadie,
no rompas contra el cielo
tu bella dentadura,
déjate por un rato
de gloriosas historias,
danos a cada hombre,
a cada
mujer y a cada niño,
un pez grande o pequeño
cada día.
Sal por todas las calles
del mundo
a repartir pescado
y entonces
grita,
grita
para que te oigan todos
los pobres que trabajan
y digan,
asomando a la boca
de la mina:
"Ahí viene el viejo mar
repartiendo pescado".
Y volverán abajo,
a las tinieblas,
sonriendo, y por las calles
y los bosques
sonreirán los hombres
y la tierra
con sonrisa marina.
Pero
si no lo quieres,
si no te da la gana,
espérate,
espéranos,
lo vamos a pensar,
vamos en primer término
a arreglar los asuntos
humanos,
los más grandes primero,
todos los otros después,
y entonces
entraremos en ti,
cortaremos las olas
con cuchillo de fuego,
en un caballo eléctrico
saltaremos la espuma,
cantando
nos hundiremos
hasta tocar el fondo
de tus entrañas,
un hilo atómico
guardará tu cintura,
plantaremos
en tu jardín profundo
plantas
de cemento y acero,
te amarraremos
pies y manos,
los hombres por tu piel
pasearán escupiendo,
sacándote racimos,
construyéndote arneses,
montándote y domándote
dominándote el alma.
Pero eso será cuando
los hombres
hayamos arreglado
nuestro problema,
el grande,
el gran problema.
Todo lo arreglaremos
poco a poco:
te obligaremos, mar,
te obligaremos, tierra,
a hacer milagros,
porque en nosotros mismos,
en la lucha,
está el pez, está el pan,
está el milagro

LA MER (CHARLES TRENET INTERPRETADA POR JULIO IGLESIAS)

LA MER

La mer
qu'on voit danser le long
des golfes clairs
a des reflets d'argent.
La mer
des reflets changeants
sous la pluie.

La mer
au ciel d'été confond
ses blancs moutons
avec les anges si purs
la mer bergère d'azur infinie.
Voyez,
près des étangs,
ces grands roseaux mouillés.
Voyez
ces oiseaux blancs
et ces maisons rouillées





La mer
les a bercés le long des golfes clairs
et d'une chanson d'amour.





La mer
a bercé mon cœur pour la vie. (Bis)
El mar
El mar
que se ve bailar a lo largo
de claros golfos
tiene reflejos de plata.
El mar
con reflejos que cambian
bajo la lluvia.
El mar
en el cielo de verano se confunden
las nubes blancas
con los ángeles puros

El mar
en el cielo de verano se confunden
las nubes blancas
con los ángeles puros
el mar, pastor azul sin límite.
Mirad, cerca de los estanques,esos grandes rosales mojados.Miradesos pájaros blancos y esas casas enmohecidas
El mar
los ha acunado a lo largo de los golfos claros 
y de una canción de amor.

El mar
ha acunado mi corazón para la vida. (Bis)


FRENTE AL MAR (OCTAVIO PAZ)
1

Llueve en el mar:
Al mar lo que es del mar
Y que se seque la heredad.

2

¿La ola no tiene forma?
En un instante se esculpe
Y en otro se desmorona
En la que emerge, redonda.
Su movimiento es su forma.

3

Las olas se retiran
—Ancas, espaldas, nucas—
Pero vuelven las olas
—Pechos, bocas, espumas—.

 
FRENTE AL MAR (MARIANO MORES CANTA SUSY LEIVA)
Frente al mar,
frente a Dios
empapada de noche y de pena mi voz
se estremece en el último adiós...

Frente al mar,
frente a Dios,
yo te ruego que, al menos
me digas por qué me castigas...

Frente a Dios,
frente al mar
yo pregunto si acaso el delito fue dar,
siempre dar, sin pedir más que amar...

Ya no sé, qué pasó
yo no sé por qué fue
que la luz del amor se apagó...

Sólo sé que te vas
y que el viento, en tu nombre
parece gritar: ¡Nunca más!



Caminante ante un mar de niebla. Caspar Friedrich.

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Caleta de cara al mar
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 Brasil. Benito Quinquela Martin
 Botes en el mar. Alfred Wallis
El seductor. René Magritte
Vista del mar en Saintes-Maries. Vincent van Gogh.

MATTHEW CORNELL