Poesia

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NUBES







"Mi madre fue muy imaginativa y con una cierta visión del mundo. No era una gente culta pero era incurablemente romántica y me inició en las novelas de viajes. (...) Mi madre leía mala literatura, no era culta pero su imaginación me abría otras puertas. Teníamos un juego: Mirar el cielo y buscar la forma de las nubes e inventar grandes historias. Esto ocurría en Banfield. Mis amigos no tenían esa suerte. No tenían madres que mirasen las nubes" (JULIO CORTÁZAR, hablando de su madre Maria Herminia Descotte)


NUBES (JOSÉ HIERRO)

Inútilmente interrogas.
Tus ojos miran al cielo.
Buscas detrás de las nubes,
huellas que se llevó el viento.
Buscas las manos calientes,
los rostros de los que fueron,
el círculo donde yerran
tocando sus instrumentos.
Nubes que eran ritmo, canto
sin final y sin comienzo,
campanas de espumas pálidas
volteando su secreto,
palmas de mármol, criaturas
girando al compás del tiempo,
imitándole la vida
su perpetuo movimiento.

Inútilmente interrogas
desde tus párpados ciegos.
¿Qué haces mirando a las nubes,
José Hierro?

CANCIÓN DE LAS NUBES BLANCAS (SHU CHUNG)


Hay nubes blancas en el cielo,

grandes acantilados se elevan hacia lo alto. 

Interminables son los caminos de la tierra, 

montañas y ríos obstruyen el camino:

te ruego que no mueras.

Por favor trata de venir nuevamente.

UNA NUBE BLANCA (ANA BELÉN)

Sencillamente, nuestra vida se aleja 
Como una rueca se deshila, termina 
Actores unas veces, espectadores siempre, 
Sencillamente y sin saber, 
La vida quita y da papel. 

Sencillamente hay una ola que acaba. 
Quizá en dejarte que te venza, comienza. 
La playa enamorada 
No gusta esperas largas 
Y abre los brazos hacia ti 
Porque se puede arrepentir. 

Así, sin más, te dejo que me dejes. 
Sin más, así, me dejo que me dejes. 
Hice por ti un nido aquí en mi árbol 
Y una nube blanca 
Colgada de una rama 
Muy blanca, muy blanca. 
Muy blanca. 

A veces cuando el sol declina, lo miras. 
Sabe y le pesa que si mengua, lo estimas. 
Llegamos tarde a veces 
Sin conocer que, a veces, 
Con un sencillo gesto, al fin, 
Podría decirte que 
Sin más, así, te dejo que me dejes, 
Así, sin más, me dejo que me dejes. 
Hice por ti un nido aquí en mi árbol 
Y una nube blanca 
Colgada de una rama. 
Muy blanca.
MIRA LAS NUBES (LA PORTUARIA)
Mira las nubes 

Nunca se detienen 

Nunca toman forma 

Nunca se conmueven 



Mira las nubes y veras que el cielo

Sólo hace preguntas todo el tiempo



Una vez pensaste 

Que en el mundo existen 

Palabras precisas 

En cada momento


Mira las nubes y verás que el cielo 

Sólo hace preguntas todo el tiempo


Hay miles de ciudades y miles de personas

Personas, que hablan por teléfono 

Teléfonos con cables que van de calle en calle 

Y forman telarañas en el cielo 


Y arriba están las nubes 

Con todo su silencio 

Y parece que hoy, 

lloverá. 


Mira las nubes y verás que el cielo 

Sólo hace preguntas todo el tiempo

NUBES (OCTAVIO PAZ)

Islas del cielo, soplo en un soplo suspendido,
¡con pie ligero, semejante al aire, 
pisar sus playas sin dejar más huella 
que la sombra del viento sobre el agua!

¡Y como el aire entre las hojas 
perderse en el follaje de la bruma 
y como el aire ser labios sin cuerpo, 
cuerpo sin peso, fuerza sin orillas!


NUBES (LOS CAIFANES)
Parecemos nubes
Que se las lleva el viento
Cuando hay huracanes
Cuando hay mal de amores
Parecemos presos

Y como presos pensamos
Escapar uno del otro sin cometer la fuga..

Vamos a dar una vuelta al cielo
Para ver lo que es eterno
Vamos a dar una vuelta al cielo
Para ver lo que es eterno

Pensarás que soy un perro
Que en el cerebro tengo moquillo
Que ladro y que no muerdo y que
Soy un malagradecido

Tengo garras tengo dientes
Y defiendo lo que tengo
Ay, amor, ya no me tientes
Porque muerdo y ya no suelto

Vamos dar una vuelta al cielo para ver lo que es eterno
Vamos dar una vuelta al cielo para ver lo que es eterno...es eterno.

Vamos a dar una vuelta al cielo
Para ver lo que es eterno
Y luego vienes a buscarme..

Vamos a dar.......


NUBES   (JORGE LUIS BORGES)


I.



No habrá una sóla cosa que no sea

una nube. Lo son las catedrales

de vasta piedra y bíblicos cristales

que el tiempo allanará. Lo es la Odisea,

que cambia como el mar. Algo hay distinto

cada vez que la abrimos. El reflejo

de tu cara ya es otro en el espejo

y el día es un dudoso laberinto.

Somos los que se van. La numerosa

nube que se deshace en el poniente

es nuestra imagen. Incesantemente

la rosa se convierte en otra rosa.

Eres nube, eres mar, eres olvido.

Eres también aquello que has perdido.



II.



Por el aire andan plácidas montañas

o cordilleras trágicas de sombra

que oscurecen el día. Se las nombra

nubes. Las formas suelen ser extrañas.

Shakespeare observó una. Parecía

un dragón. Esa nube de una tarde

en su palabra resplandece y arde

y la seguimos viendo todavía.

¿Qué son las nubes? ¿Una arquitectura

del azar? Quizá Dios las necesita

para la ejecución de Su infinita
obra y son hilos de la trama oscura.
Quizá la nube sea no menos vana
que el hombre que la mira en la mañana.


NUBE NEGRA (JOAQUÍN SABINA)

Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando te quema el frío si me coges la mano,

cuando la luz cansada tiene sombras de ayer,

cuando el amanecer es otra noche helada,

cuando juego mi muerte al verso que no escribo,
cuando sólo recibo noticias de la muerte,

cuando corta la espada de lo que ya no existe,

cuando deshojo el triste racimo de la nada.

Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,

allá donde no quedan mercaderes

que venden soledades de ginebra.

Al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,

allá donde se escriben las canciones

con humo blanco de la nube negra.

Cuando siento piedad por sentir lo que siento,
cuando no sopla el viento en ninguna ciudad,

cuando ya no se ama ni lo que se celebra,

cuando la nube negra se acomoda en mi cama,

cuando despierto y voto por el miedo de hoy,
cuando soy lo que soy en un espejo roto,

cuando cierro la casa porque me siento herido,

cuando es tiempo perdido preguntarme qué pasa.

Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,

allá donde no quedan mercaderes

que venden soledades de ginebra.

Al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,

allá donde se escriben las canciones

con humo blanco de la nube negra.

    LA NUBE (MANUEL ALTOLAGUIRRE)

Como el alma de un río,
como el sueño de un árbol,

la nube por el cielo

desdeñosa, avanzando,

desprecia las miradas

amorosas del campo.

Perderá su hermosura,

deshaciéndose en llanto,

cuando su amor conceda

a la sed de unos labios.

No te entregues, blanquísima

virgen de los espacios,

que tu amante es el polvo

y tu amor será barro.

ANDO POR LAS NUBES (REYLI VARGAS CON MARCO ANTONIO SOLÍS)

Caminé crucé fronteras
perseguí su corazón
le corte diez mil estrellas
las metí en su habitación
para alumbrar su belleza
quise detener el tiempo
quise congelar el sol
nos miramos a los ojos
y una lagrima cayó
nos mojó de tristeza
y le dije dos palabras
el alma me las dictó
y se marchó
Ando por las nubes
nunca imagine sentirme así
el amor es un veneno raro
te mata y te hace vivir
Ando por las nubes
ayúdame a bajar o ven aquí
el amor es lo único que tengo
y siempre sera para ti,
para ti, para ti
Hoy camino en tus recuerdos
y se que tu piensas en mi
tengo una esperanza inmensa
de que volverás aquí
aunque el mundo se detenga
no habrá ni miedos ni fronteras
que nos puedan dividir
TE AMO.....
NUBES (GERARDO DIEGO)
A Melchor Fernández Almagro.



Yo pastor de bulevares

desataba los bancos

y sentado en la orilla corriente del paseo

dejaba divagar mis corderos escolares



Todo había cesado

Mi cuademo

única fronda del invierno

y el quiosco bien anclado entre la espuma

Yo pensaba en los lechos sin rumbo siempre frescos

para fumar mis versos y contar las estrellas


Yo pensaba en mis nubes

olas tibias del cielo

que buscan domicilio sin abatir el vuelo



Yo pensaba en los pliegues de las mañanas bellas

planchadas al revés que mi pañuelo



Pero para volar

es menester que el sol pendule

y que gire en la mano nuestra esfera armilar


Todo es distinto ya



Mi corazón bailando equivoca a la estrella

y es tal la fiebre y la electricidad

que alumbra incandescente la botella


Ni la torre silvestre
distribuye los vientos girando lentamente
ni mis manos ordeñan las horas recipientes

Hay que esperar el desfile
de las borrascas y las profecías
Hay que esperar que nazca de la luna
el pájaro mesías

Todo tiene que llegar

El oleaje del cine es igual que el del mar
Los días lejanos cruzan por la pantalla
Banderas nunca vistas perfuman el espacio
y el teléfono trae ecos de batalla

Las olas dan la vuelta al mundo
Ya no hay exploradores del polo y del estrecho
y de una enfermedad desconocida
se mueren los turistas
la guía sobre el pecho

Las olas dan la vuelta al mundo

Yo me iría con ellas

Ellas todo lo han visto
No retornan jamás ni vuelven la cabeza
almohadas desahuciadas y sandalias de Cristo

Dejadme recostado eternamente

Yo fumaré mis versos y llevaré mis nubes
por todos los caminos de la tierra y del cielo
Y cuando vuelva el sol en su caballo blanco
mi lecho equilibrado alzaré al cielo.


NUBE GRIS (EDUARDO MÁRQUEZ TALLEDO)
FRANCISCO CANARO Y ALBERTO ARENAS

Si me alejo de ti,
Es porque he comprendido
Que soy la nube gris,
Que nubla tu camino,
Me voy para dejar,
Que cambie tu destino,
Que seas muy feliz
Mientras yo busco olvido.
Si me alejo de ti,
Es porque he comprendido
Que soy la nube gris,
Que nubla tu camino,
Me voy para dejar,
Que cambie tu destino,
Que seas muy feliz
Mientras yo busco olvido.
Y otra vez volveré a ser,
El errante trovador,
Que va en busca del amor,
Del amor de una mujer.
Se perdió el celaje azul,
Donde brillaba la ilusión,
Vuelve la desolación,
Vivo sin luz.

Si me alejo de ti,
Es porque yo quisiera,
Que seas muy feliz,
Aunque mi amor se muera,
Me voy sin perturbar,
Tus sueños tan queridos,
Me voy con el pesar
De no ser comprendido.
Si me alejo de ti,
Es porque yo quisiera,
Que seas muy feliz,
Aunque mi amor se muera,
Me voy sin perturbar,
Tus sueños tan queridos,
Me voy con el pesar
De no ser comprendido.
Y otra vez volveré a ser,
El errante trovador,
Que va en busca del amor,
Del amor de una mujer.
Se perdió el celaje azul,
Donde brillaba la ilusión,
Vuelve la desolación,
Vivo sin luz.

COMO AQUELLA NUBE BLANCA (LEÓN FELIPE)

Ayer estaba mi amor
como aquella nube blanca

que va tan sola en el cielo

y tan alta,

como aquella

que ahora pasa

junto a la luna

de plata.



Nube

blanca,

que vas tan sola en el cielo

y tan alta,

junto a la luna

de plata,

vendrás a parar

mañana,

igual que mi amor,

en agua,

en agua del mar

amarga.



Mi amor tiene el ritornelo

del agua, que, sin cesar,

en nubes sube hasta el cielo

y en lluvia baja hasta el mar.



El agua, aquel ritornelo,

de mi amor, que, sin cesar,
en sueños sube hasta el cielo
y en llanto baja hasta el mar.

ME GUSTA MIRAR LAS NUBES (JAIRO)
Me gusta el campo abierto 
y el viento cuando silba fastidiado. 
Me gusta lo quebrado 
Y en el peligro 
me gusta estar de frente 
y nunca indiferente ni al costado. 

ESTRIBILLO (Bis) 

Y también, por qué no, mirar las nubes 
Preguntarles por qué razón será 
Que el camino que andamos casi nunca 
Es el camino que nos gustas más. 

Y pienso que el amor es la gran cosa 
El todo, el siempre, el motivo y el jamás. 
Me gusta la mujer si no me miente 
Y si se entrega sólo por amar 


ESTRIBILLO (Bis) 

Y también, por qué no, mirar las nubes 
Preguntarles por que razón será 
Que el camino que andamos casi nunca 
Es el camino que nos gustas más

DÍA NUBLADO (LUIS PALÉS MATOS)

Bajo las nubes plúmbeas y letíferas
Brinca el recuerdo, fugitivo y rancio,
Y en las calmas beatas y somníferas
Palpita una fatiga de cansancio.

Recorta el monte su silueta bruna
En una fiebre mística de asceta,
Pues lejos de Guayama, goza una
Hiperbólica paz de anacoreta.

La conciencia del dombo se ennegrece,
Cual la de un criminal, y desfallece
En la seda de exótico desmayo;

Le nacen al dolor siete raíces,
Y en la pizarra de los cielos grises
Dios escribe su nombre con el rayo.
ANDO POR LAS NUBES (VICTOR MANUELLE)
Qué has hecho con mi vida que has cambiado todo
Qué has hecho con mi mundo que todo es distinto
Desde que apareciste ya no soy el mismo
Sólo vivo soñando que estaré contigo.
Qué pasa con el sol que no quiere esconderse
Y baila con la luna sin ningún reproche
Parece que el reloj quisiera detenerse
Para alargar el tiempo que dura la noche pensando en ti.
(Siento que ando por las nubes cuando yo te veo)
Cuando te veo
(Siento que la presión me sube y estalla el deseo)
Quisiera decir mil cosas pero al final no puedo
Me vence la timidez y es que hablarte no me atrevo.
(Siento que ando por las nubes cuando yo te veo)
Cuando te veo
(Siento que la presión me sube y estalla el deseo)
No sé lo que voy a hacer con este amor que yo siento
Lo tengo que confesar pues si no lo digo reviento…

Qué pasa con el sol que no quiere esconderse
Y baila con la luna sin ningún reproche
Parece que el reloj quisiera detenerse
Para alargar el tiempo que dura la noche pensando en ti.
(Siento que ando por las nubes cuando yo te veo)
Cuando te veo
(Siento que la presión me sube y estalla el deseo)
No sé lo que voy a hacer con este amor que yo siento
Lo tengo que confesar pues si no lo digo reviento.

Eeeeeeeeeeeh!!!!!!

(Siento que ando por las nubes cuando yo te veo)
Se me sube la presión y hasta me estalla el deseo
(Siento que ando por las nubes cuando yo te veo)
Siento que me vuelvo loco y ni yo mismo lo creo
(Siento que ando por las nubes cuando yo te veo)
Que has hecho tú con mi vida, siento que ando por el cielo.

Eeeeeeeeeeeh!!!!!!

Otra veeeez

(Siento que ando por las nubes cuando yo te veo)
(Siento que la presión me sube y estalla el deseo)
No sé lo que voy a hacer con este amor que yo siento
Lo tengo que confesar pues si no lo digo reviento.

Qué has hecho con mi vida que has cambiado todo
Qué has hecho con mi mundo que ya no es el mismo.

LA NUBE (AMADO NERVO)

Que de cuentos de hadas saldrían de esa nube
crepuscular, abismo celeste de colores!
Cuánta vela de barco, cuánta faz de querube,
cuánto fénix incólume, que entre las llamas sube,
cuánto dragón absurdo, cuántas divinas flores!
jCuánto plumón de cisne, cuánto sutil encaje,
cuánto pavón soberbio, de colas prodigiosas,
cuánto abanico espléndido, con áureo varillaje,
cuánto nimbo de virgen, cuánto imperial ropaje,
cuántas piedras preciosas!
Mas ella no lo sabe, y ensaya vestiduras
de luz y vierte pródiga sus oros y sus cobres,
para que la contemplen tan sólo tres criaturas:
¡un asno pensativo, lleno de mataduras,
y dos poetas líricos, muy flacos y muy pobres!

 NUBES (AMADO NERVO)

¡Blancas moles de cándidos vapores

que vestís los colores

que os brinda el sol en su triunfante paso;

rosa y oro al brotar en el oriente

y púrpura esplendente

cuando se hunde le monarca en el ocaso!

¡Cortinajes inmensos del espacio

que adornáis el palacio

donde el Eterno su morada ostenta;

tan leves cuando impele vuestro giro

el cándido céfiro,

tan negras cuando os hincha la tormenta!

¡Vagabundas ligeras, tan errantes

que mecéis ondulantes

de Favonio al vaivén vuestros crespones;

muy semejantes ¡Ay! , a los humanos

formáis fantasmas vanos,

para verlos después hechos jirones!

¡Imitáis del océano las espumas,

sus olas y sus brumas;

y, luego, al soplo del ligero viento,

se convierte aquél piélago enojado
en palacio encantado
o en inmensa montaña sin asiento!
¡Emblema sois del corazón del hombre,
cuyos sueños sin nombre
del desengaño al soplo se evaporan;
imagen ¡ay! de su existir liviano
que pasa cual las nubes del verano
que del sol a los rayos se coloran...!



OTRO POEMA  DE AMADO NERVO RECITADO POR MIGUEL ROMO

EN MI CIELO AL CREPÚSCULO  (PABLO NERUDA)

En mi cielo al crepúsculo eres como una nube 
y tu color y forma son como yo los quiero. 
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces, 
y viven en tu vida mis infinitos sueños. 

La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios! 



NUBE (CLAUDIO ARIEL CLARENC)



LAS NUBES (JOSÉ ZORRILLA)

Qué quieren esas nubes que con furor se agrupan

del aire trasparente por la región azul?

¿Qué quieren cuando el paso de su vacío ocupan

del cenit suspendiendo su tenebroso tul?



¿Qué instinto las arrastra? ¿Qué esencia las mantiene?

¿Con qué secreto impulso por el espacio van?

¿Qué ser velado en ellas atravesando viene

sus cóncavas llanuras que sin lumbrera están?

¡Cuál rápidas se agolpan! ¡Cuál ruedan y se ensanchan

y al firmamento trepan en lóbrego montón

y el puro azul alegre del firmamento manchan

sus misteriosos grupos en torva confusión!

Resbalan lentamente por cima de los montes,

avanzan en silencio sobre el rugiente mar,

los huecos oscurecen de entrambos horizontes,

el orbe en tinieblas bajo ellas va a quedar.

La luna huyó al mirarlas; huyeron las estrellas;

su claridad escasa la inmensidad sorbió;

ya reinan solamente por los espacios ellas;

doquier se ven tinieblas, mas firmamento no.

En vano nuestros ojos se afanan por hallarle

del tenebroso velo que le embozó detrás;

que cuanto más los ojos se empeñan en buscarle,

se esconde el firmamento de nuestros ojos más.

¡Las nubes solamente! - ¡Las nubes se acrecientan

sobre el dormido mundo! - Las nubes por doquier!

A cada instante que huye la lobreguez aumentan

y se las ve en montones sin límites crecer.

Ya montes gigantescos semejan sus contornos
al brillo de un relámpago que aumenta la ilusión
ya de volcanes cientos los inflamados hornos:
ya de movibles monstruos alígero escuadrón.
Ya imitan apiñadas de los espesos pinos
las desiguales copas y el campo desigual:
ya informes pelotones de objetos peregrinos
que mudan de colores, de forma y de local.
¿Qué brazo las impele?¿Qué espíritu las guía?
¿Quién habla dentro de ellas con tan gigante voz
cuando retumba el trueno y cuando va bravía
rugiendo por su vientre la tempestad veloz?
Acaso en medio de ellas a visitar los mundos
el Hacedor Supremo del Universo va,
y envuelto en sus vapores sus senos profundos
estudia y sus cimientos, por si caducan ya.
Acaso de su carro tras la viviente rueda
con impotente saña caminará Luzbel,
y por aquí al cegarle su resplandor no pueda
agolpará esas nubes entre su gloria y él.
Y acaso alguna de ellas será la formidable
que circundó la cumbre del alto Sinaí;
en tanto que el ardiente misterio impenetrable
que iluminó el profeta se fermentaba allí.
Acaso será alguna la que vertió en Sodoma
en inflamadas fuentes la cólera de Dios:
acaso sea alguna la que en los mares toma
las aguas de un diluvio que la acompaña en pos.
¡Señor, yo te conozco! La noche azul, serena,
me dice desde lejos: "Tu Dios se esconde allí".
Pero la noche oscura, la de nublados llena
me dice más pujante: "Tu Dios se acerca a ti".
Te acercas, sí; conozco las orlas de tu manto
en esa ardiente nube con que ceñido estás;
el resplandor conozco de tu semblante santo
cuando al cruzar el éter relampagueando vas.
Conozco, sí, tu sombra que pasa sin colores
detrás de esos nublados que vagan en tropel;
conozco en esos grupo de lóbregos vapores
los pálidos fantasmas, los sueños de Daniel.
Conozco de tus pasos las invisibles huellas
del repentino trueno en el crujiente son,
las chispas de tu carro conozco en las centellas,
la aliento en el rugido del rápido Aquilón.
¿Quién ante Ti parece? ¿Quién es en tu presencia
más que una arista seca que el aire va a romper?
Tus ojos son el día; tu soplo es la existencia,
tu alfombra el firmamento, la eternidad, tu ser.
¡Señor!, yo te conozco, mi corazón te adora
mi espíritu de hinojos ante tus pies está;
pero mi lengua calla, porque mi lengua ignora
los cánticos que llegan al grande y buen Jehová.
Palomas de los valles, prestadme vuestro arrullo;
prestadme, claras fuentes, vuestro gentil rumor;
prestadme, amenos bosques, vuestro feliz murmullo;
y cantaré a par vuestro la gloria del Señor.
Si su hálito llegara al arpa del poeta,
si a mí, Señor, bajara tu espíritu inmortal,
mi corazón henchido del fuego del profeta
cantara, y no tuvieran sus cánticos igual.
Mi voz fuera más dulce que el ruido de las hojas
mecidas por las auras del oloroso abril,
más grata que del Fénix las últimas congojas,
y más que los gorjeos del ruiseñor gentil.
Más grave y majestuosa que el eco del torrente
que cruza del desierto la inmensa soledad,
más grande y más solemne que sobre el mar hirviente
el ruido con que ronca la ronca tempestad.
Mas, ¡ay!, que sólo puedo postrarme con mi lira
delante de esas nubes con que ceñido estás
porque mi acento débil en mi garganta espira
cuando al cruzar el éter relampagueando vas.
Tu espíritu infinito resbala ante mis ojos
y aunque mi vista impura tu aparición no ve,
mi alma se estremece, y ante tu faz de hinojos
tea dora en esas nubes mi solitaria fe.

CREMANT NUVOLS (JOAN MANUEL SERRAT)

CON SUBTÍTULOS EN ESPAÑOL
Cremant núvols passa el Sol 
Vertical I el món s'atura. 
Demanant pietat al foc 
S'amaguen les criatures 
A l'ombra de qualsevol 
Ombra que Déu els procura. 
Cremant núvols passa el Sol. 

El dia cau de genolls 
Pidolant la migdiada. 
A les parpelles amb son 
Els rellisca un fil de baba. 
I tot dol I res no vol 
I tot pesa I res no passa. 
Cremant núvols passa el Sol, 
Cremant núvols el Sol passa. 

L'ànima abandona el cos 
tèrbola I embriagada, 
Fantasia d'un amor 
D'eternitat limitada. 
No treu banyes el caragol 
In s'enfila a la muntanya. 
Cremant núvols passa el Sol. 

Vigila en travessar el bosc 
Que els matolls, orfes de pluja, 
Podria calar-s'hi foc 
Is els freguessis amb les cuixes. 
A l'ombra del teus llençols 
T'espero, no triguis massa. 
Cremant núvols passa el Sol, 
Cremant núvols el Sol passa. 

Patrona dels inactius, 
Santa Mandra del Migdia, 
Protegiu l'amor furtiu: 
Is així ho vol Déu, així sia, 
Especialment al juliol 
Quan, reclamant companyia, 
Cremant núvols passa el Sol. 

Cremant núvols passa el Sol, 
I Tu i Jo cardant a l'hora 
Que en altres contrades plou 
I a una altra part el món plora. 
Uns de festa, altres de dol, 
Uns lluiten, d'altres s'abracen. 
Cremant núvols passa el Sol, 
Cremant núvols el Sol passa
Quemando nubes pasa el sol 
Vertical Y el mundo se detiene. 
Pidiendo piedad al fuego 
Se esconden las criaturas 
A la sombra de cualquier 
Sombra que Dios les procura. 
Quemando nubes pasa el sol. 

El día cae de rodillas 
Mendigando la siesta. 
En los párpados con su 
Los resbala un hilo de baba. 
Y todo duele Y nada quiere 
Y todo pesa Y nada pasa. 
Quemando nubes pasa el sol, 
Quemando nubes el Sol pasa. 

El alma abandona el cuerpo 
turbia y embriagada, 
Fantasía de un amor 
De eternidad limitada. 
No saca cuernos el caracol 
y sube a la montaña. 
Quemando nubes pasa el sol. 

Vigila al atravesar el bosque 
Que los matorrales, huérfanos de lluvia, 
Podría arder 
silos rozaras con los muslos. 
A la sombra de tus sábanas 
Te espero, no tardes demasiado. 
Quemando nubes pasa el sol, 
Quemando nubes el Sol pasa. 

Patrona de los inactivos, 
Santa Pereza del Mediodía, 
Proteja el amor furtivo: 
si así lo quiere Dios, así sea, 
Especialmente en julio 
Cuando, reclamando compañía, 
Quemando nubes pasa el sol. 

Quemando nubes pasa el sol, 
Y Tú y Yo follando a la hora 
Que en otras regiones llueve 
Y en otra parte el mundo llora. 
Unos de fiesta, otros de luto, 
Unos luchan, otros se abrazan. 
Quemando nubes pasa el sol, 
Quemando nubes el Sol pasa


QUÉ TANTO SERÁ (VIOLETA PARRA)




Versión cantada por Tita Parra:



Me fui gateando por una nube,

por una nube color café.

Como las nubes vuelan ligero,

llegué a la Isla de Chiloé.



Me gusta la vida, florido el rosal,

sus bellas espinas no me han de clavar,

y si una me clava, ¿qué tanto será?



Seguí viajando en mi bella nube,

que en de repente se me taimó,

sacó un taladro con muchas puntas,

y toda entera se perforó.



Me faltó tino pa' equilibrarme

cuando mi nube empezó a llover.

Me agarro firme de los hilitos,

y como gata me descolgué.



Salté en la copa de una patagua,

por su plumaje me deslicé.
Caí en un charco de agüita clara,
y con el fresco me desperté.


Versión cantada por Isabel Parra:

Me fui gateando por una nube,
por una nube color café.
Como las nubes se mueven solas,
llegué a la Isla de Chiloé.

Me gusta la vida, florido el rosal,
sus bellas espinas no me han de clavar,
y si una me clava, ¿qué tanto será?

Pasé por Lota de amanecida
con los primeros rayos del sol.
Miré p'abajo, diviso Penco,
que relumbraba como un crisol.

Vaya paseo, señores míos,
el que en mi nube me regalé.
Seguí camino, diviso un piño,
desde mi nube lo saludé.

Vuela que vuela en mi dulce nube,
de repentito se me taimó,
sacó un taladro con muchas puntas,
y to'a entera se perforó.

Me faltó tino pa' equilibrarme
cuando mi nube empezó a llover.
Me agarré firme de los hilitos,
y como gata me descolgué.

Caí en la copa de una patagua,
por su ramaje me deslicé.
Salté en un charco de agüita clara,
y con el fresco me despertó
NUBÍFERO ANHELO (OLIVERIO GIRONDO)

¿Si intentara una nube...
una pequeña nube,
modesta,
cotidiana,
transportable,
privada?

Quizás con el recuerdo,
el cansancio,
la pipa,
después de algunas noches
y de mucha paciencia.

¡Qué alivio el de sentirla debajo del sombrero, 
o saber que nos sigue 
como si fuera un perro!



 FIGURA EN LA FORMA DE UNA NUBE - EUGENIO SALVADOR DALÍ
 PAREJA CON LAS CABEZAS LLENAS DE NUBE - EUGENIO SALVADOR DALÍ

NACIMIENTO DE UNA DIVINIDAD - EUGENIO SALVADOR DALI
16 DE SEPTIEMBRE - RENE MAGRITTE
EL CUERPO DE INSPECTOR DE NUBES - RENE MAGRITTE
DESPUÉS DEL AGUA, LAS NUBES - RENE MAGRITTE




JACEK YERKA


DEBAJO CINCO IMÁGENES DE NUBES MAMMATUS, UNO DE LOS FENÓMENOS METEOROLÓGICOS MAS RAROS.